Este martes comenzó el juicio por el crimen de un ciudadano francés vecino de Colina ocurrido el 28 de febrero de 2025. El caso causó impacto por la brutalidad de los hechos, ya que Dimitri Weiler fue maniatado, apuñalado y asesinado tras resistirse a un asalto, todo esto frente a su esposa e hijos. A esto se suma la temprana edad de los delincuentes.

Al momento de ocurrir los hechos, solo uno de los cinco detenidos superaba la mayoría de edad, con 18 años; de los restantes, uno tenía 17 años, dos tenían 16 y el menor de todos tenía 15. Las sospechas de la familia: "Es evidente que hubo un dato" Según la investigación, se trataba de una pandilla que operaba en un sector de Colina y que seleccionaba a sus objetivos mediante Google Maps. No obstante, la defensa de la familia Weiler descartó esta hipótesis y anunció la presentación de una querella para identificar a posibles responsables de haber colaborado con los delincuentes, apuntando especialmente a eventuales vínculos con guardias municipales.

"Parece verosímil, no lo es, que hayan llegado desde Puente Alto por Google Maps a esta casa en particular. Es evidente que hubo un dato, que hubo información", destacó Ciro Colombara, abogado querellante. En este sentido, Colombara añadió que "existen investigaciones ya en manos de esta misma Fiscalía respecto de guardias vinculados a la municipalidad de Colina por participar en hechos delictivos y nos parece que eso tiene que investigarse de manera profunda".

Frente a las acusaciones realizadas por la familia de Dimitri, el ciudadano francés brutalmente asesinado, la Municipalidad de Colina insistió en que no se referirá al tema hasta que concluya la investigación. En cuanto a los acusados como autores materiales de los delitos de robo con homicidio y robo con lesiones graves, la Fiscalía solicitó las máximas penas contempladas por la ley. Respecto de los adolescentes involucrados, las condenas requeridas varían según la edad de cada uno al momento de los hechos.

De esta manera, para algunos de los menores se solicitaron penas de hasta 10 años de internación, mientras que para otros se pidieron condenas de 5 años, en consideración a su rango etario y al marco legal aplicable para adolescentes infractores de ley. En el caso del único imputado mayor de edad, el Ministerio Público solicitó la pena de presidio perpetuo calificado, argumentando la gravedad de los hechos investigados y la existencia de agravantes que, según la Fiscalía, deberán ser acreditadas durante el juicio oral.