A las 5. 50 am, unas horas después de la fecha límite impuesta, Clínica Las Condes (CLC) publicó finalmente sus estados financieros del ejercicio 2025. En el documento que muestra los resultados del primer año de la nueva administración, la compañía reveló pérdidas anuales por $ 65.

468 millones, un 39% más bajas que los $ 107. 720 millones que perdió en 2024. Esta mejora “confirma que la estrategia de ajuste de costos y reconfiguración de la oferta clínica está dando resultados tangibles”, argumentó la clínica.

Cabe recordar que a inicios de este ejercicio, EuroAmerica y el Grupo Indisa compraron la participación del Grupo Auguri, de Cecilia Karlezi Solari -cuya pareja, Alejandro Gil, se desempeñaba como timonel de la clínica- en medio de una profunda crisis financiera del establecimiento. Posteriormente, los nuevos dueños acusaron “ajustes manuales” e “inconsistencias” en los resultados por más de US$ 80 millones. Eso, argumentaron, les impidió entregar los estados financieros el 31 de marzo, el plazo fatal puesto por el regulador, por lo que hasta ahora la cotización de sus acciones había sido suspendida.

Con todo, los ingresos de CLC aumentaron un 8% el año pasado, alcanzando los $ 165. 196 millones, empujados por un aumento en las ventas del segmento hospitalizado. Así, pese a las pérdidas, en su análisis razonado, la nueva administración de la clínica sostuvo que el ejercicio significa un “punto de inflexión crítico” y que se ha pasado de una fase de diagnóstico a una de estabilización y recuperación estructural.

“El giro estratégico es evidente, ya que no solo se han saneado pasivos históricos, sino que se ha reconfigurado el modelo operativo para devolver la rentabilidad al centro del negocio”, dijo la empresa. Así, CLC sostuvo que su prestigio médico “sigue intacto” y aludió a los indicadores de actividad: las intervenciones quirúrgicas crecieron 31% y las consultas médicas un 10%. “Este repunte es el fruto directo de una gestión comercial enfocada en atraer y retener nuevamente al mejor talento médico del país y consolidar el posicionamiento en medicina de alta complejidad, donde los márgenes y la diferenciación son mayores”, argumentó.

La firma reveló que está llevando una hoja de ruta que prioriza la eficiencia sobre el tamaño, por lo que ajustó la oferta de clínica de 332 a 189 camas “para alinearse con la demanda real del mercado, asegurando que cada metro cuadrado aporta eficiencia a la institución”. Es decir, redujo sus camas en un 43%. “La administración ha tenido el coraje de ejecutar cambios estructurales profundos.

El Plan de Reestructuración Organizacional, iniciado en abril de 2025 y profundizado con un segundo plan aprobado en diciembre del mismo año (aplicado el Q1 2026), busca eliminar redundancias históricas. El objetivo es transformar la carga financiera fija en una estructura liviana y flexible”, continuó explicando la clínica al regulador. Agregó que mediante aumentos de capital y gestión permanente del capital de trabajo ha logrado regularizar pasivos y sostener el incremento de actividad.

“La fase de mayor riesgo ha sido superada para dar paso a la fase de estabilización definitiva”, zanjó. Y cerró: “Clínica Las Condes cierra el 2025 como una organización más pequeña en dotación, pero mucho más robusta en términos operacionales. La reducción de la pérdida acumulada y la fuerte tracción de la actividad quirúrgica validan que el nuevo modelo operacional es el vehículo correcto para alcanzar la rentabilidad y asegurar la sostenibilidad de largo plazo para sus accionistas, pacientes y colaboradores”.