La Coalición Nacional Chao Carbón, integrada por organizaciones socioambientales y agrupaciones territoriales de Tocopilla, Mejillones, Huasco, Quintero-Puchuncaví y Coronel, denunció que el proceso de descarbonización en Chile se está desarrollando «sin cumplimiento de la ley ambiental vigente, sin remediación de pasivos ambientales y sociales y sin participación efectiva de las comunidades». Tras reunirse el pasado 8 y 9 de mayo (2026) en Santiago para evaluar el avance del cierre de centrales termoeléctricas a carbón y sus impactos territoriales, las organizaciones advirtieron que, pese al cierre de 14 de las 28 centrales que operaban en el país entre 2019 y 2026, persisten graves deudas ambientales y regulatorias en las denominadas «zonas de sacrificio». En un comunicado, la Coalición cuestionó que empresas como ENEL, AES y ENGIE no hayan implementado planes de cierre, abandono y desmantelamiento asociados a las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) de centrales que dejaron de operar en distintas comunas del país.
Asimismo, las organizaciones criticaron el retiro desde Contraloría del Decreto Supremo N°8, que actualiza la Norma de Emisión para Centrales Termoeléctricas y endurece los límites de contaminantes dañinos para la salud, como material particulado, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno. «Esto representa un grave retroceso en materia de calidad del aire, estándares ambientales y protección de la salud pública en territorios históricamente afectados por contaminación industrial», señalaron desde la Coalición. También, las agrupaciones rechazaron el retiro del Decreto Supremo N°14, vinculado a la gobernanza de la Estrategia de Transición Socioecológica Justa, así como del Decreto Supremo N°12/2011 sobre MP2,5, orientado a reducir los efectos de la contaminación atmosférica fina sobre la salud de la población.
Otro de los puntos centrales del comunicado apunta a la falta de participación de organizaciones locales y autoridades territoriales en las decisiones sobre el futuro productivo de las comunas afectadas. En ese contexto, cuestionaron proyectos asociados a hidrógeno verde, plantas desaladoras y co-combustión de carbón con amoníaco. «Rechazamos que el gobierno o las empresas impongan alternativas de desarrollo industrial sin consulta ni participación local y sin resguardar el borde costero, las áreas de pesca artesanal y el uso turístico», indicaron, calificando en ese sentido como una «falsa solución» la propuesta de co-combustión de carbón con amoníaco impulsada por Guacolda Energía en Huasco, asegurando que esta tecnología perpetúa la quema de carbón y la emisión de gases contaminantes.
En ese marco, exigieron el cierre de al menos las unidades 1 y 2 del complejo termoeléctrico de Guacolda y un cronograma claro para el retiro del resto de las unidades. Finalmente, las organizaciones de la Coalición demandaron financiamiento efectivo para implementar las medidas contempladas en la Estrategia Nacional de Transición Socioecológica Justa, especialmente aquellas vinculadas a reconversión productiva y remediación ambiental en territorios históricamente impactados por la generación eléctrica a carbón. La Coalición Nacional Chao Carbón está integrada por organizaciones territoriales y ambientales como Mujeres en Zona de Sacrificio en Resistencia, Despierta Mejillones, Tocopilla Digna, Salvemos Coronel, Huasco Sin Relaves, ONG FIMA, Defensoría Ambiental, Greenpeace, Fundación Terram y Fundación Chile Sustentable, entre otras.