“Hay que pensar que la atención primaria, en la discusión presupuestaria de fines del año pasado no aumentó el per cápita y tampoco avanzó la atención primaria universal, entonces que recorte encima de eso 18 mil millones es producir como un daño aún mayor”, sostuvo. La atención primaria, además, indicó, “es como muy susceptible al recorte de recursos” ya que “tiene una acción que se multiplica a muchas personas”. Por ejemplo, sostuvo, si no se reemplaza a la persona que está a cargo de la educación y la promoción, o a las que están a cargo de la vacunión, “no es una sola persona la que se afecta, porque son actividades muy comunitarias”.

Asimismo, añadió, los recortes también están yendo al financiamiento del día a día de los hospitales, a las prestaciones institucionales. “Entonces, obviamente, es difícil pensar que esto no va a afectar directamente la atención de pacientes”, sostuvo.