Otra estrategia consiste en identificar los problemas o dificultades que enfrentan los clientes durante el uso de un producto o servicio. “Otra forma de identificar oportunidades es analizar los problemas o dificultades más frecuentes que enfrentan los clientes. Por ejemplo, si un cliente compra un producto pero necesita instalación, la empresa podría ofrecer ese servicio.
O si adquiere un software, quizás también requiere mantención o soporte”, ejemplifica Danús. Finalmente, el representante de PROurbe advierte que muchas empresas centran sus esfuerzos únicamente en atraer nuevos compradores, dejando de lado el potencial que existe en su propia cartera de clientes. “En general, muchas empresas se enfocan demasiado en captar nuevos clientes y descuidan a los actuales.
Sin embargo, los clientes existentes suelen ser quienes generan mayor valor en el tiempo, con mayores tickets de compra y mejores oportunidades de crecimiento. Muchas veces puede ser más costoso adquirir un nuevo cliente que desarrollar nuevas propuestas de productos o servicios para quienes ya confían en la empresa”, concluye.