Desde la derecha también llegaron exconvencionales los UDI Constanza Hube, Eduardo Cretton y Ricardo Neumann, además del libertario Álvaro Jofré. La diputada frenteamplista, Tatiana Urrutia, indicó a The Clinic que “con los cambios de gobierno y de autoridades, volvemos a discutir de las deudas que tiene el Estado con las personas y que no se resolvieron después del estallido social”. Sin embargo, indicó que los temas de pensiones, Sala Cuna y cuidados deberían ser los que deberían copar la agenda.

“Estos son los temas que nos deberían tener ocupados, al gobierno y al Congreso”, indicó Urrutia. El retorno de la imagen de Rojas Vade Sin embargo, una noticia fuera de todo cálculo político volvió a traer al presente uno de los episodios más simbólicos del proceso constituyente: la aparición del exconvencional Rodrigo Rojas Vade. Rojas Vade fue uno de los rostros más visibles de la extinta Lista del Pueblo durante la Convención Constitucional.

Su figura, que inicialmente representaba la irrupción de la sociedad civil en la política institucional, terminó convirtiéndose en símbolo del descrédito del proceso cuando se descubrió que el cáncer que dijo padecer —y que utilizó como relato de campaña— era falso. Cinco años después de ese escándalo, la noche del 11 de marzo de 2026 —la primera noche del gobierno de Kast— apareció a un costado de la Ruta 78, cerca de Melipilla, amarrado de manos y con golpes en el cuerpo y la cabeza. En sus brazos se leían dos mensajes: “Viva Kast” y “No más zurdos”.

El Presidente condenó el ataque. “Los vamos a perseguir con todo el rigor de la ley”, afirmó, agregando que los responsables “recibirán la misma sanción que cualquier persona que ataque a un chileno”. El senador comunista Daniel Núñez denunció que el hecho “fue un secuestro planificado por grupos de ultraderecha” y advirtió que “si no hay justicia ahora, se abre la puerta a que estos ataques se repitan”.

Sin embargo, los últimos antecedentes de la investigación apuntan a un posible autoatentado. Detectives de la PDI encontraron la mochila del exconvencional en su casa, con una bolsa que contenía amarras similares a las que se encontraron en sus manos cuando apareció incosciente a un costado de la ruta. También llamó la atención que sus pertenencias estuvieran intactas: la billetera con dos mil pesos, sus documentos y las llaves del vehículo.

Aunque la investigación aún no concluye si hubo terceros involucrados o si se trató de un montaje, rememorando el escándalo mediático que generó la revelación de que Rojas Vade no tenía cáncer, erto es que su aparición y la pequeña sospecha de que ocurra algo similar a 2021, agregó un condimento a la reaparición del fantasma del estallido social que se posó sobre el gobierno de José Antonio Kast en su primera semana de instalación.