El conflicto en Medio Oriente llegó al balance de LATAM Airlines. El encarecimiento del jet fuel obligó a la compañía a reescribir sus proyecciones para el año, y el mercado intenta ahora descifrar qué tan profundo será el impacto en el segundo semestre. La propia compañía ya sinceró ese cambio de escenario.

Tras reportar resultados récord en el primer trimestre de 2026, con ingresos por US$ 4. 151 millones, EBITDA ajustado de US$1. 315 millones y un margen operacional histórico de 19,8%, LATAM decidió reemplazar su guidance anual tradicional por un conjunto más acotado de métricas.

Redujo su proyección de EBITDA desde un rango de US$ 4. 200 - US$ 4. 600 millones a US$ 3.

800 - US$ 4. 200 millones, incorporando un fuerte aumento en el precio del combustible: de US$ 90 por barril de jet fuel, ahora proyecta US$ 170 para el segundo y tercer trimestre y US$ 150 para el cuarto trimestre. Pese a ello, el mercado sigue apostando por la compañía.

Según Bloomberg, el consenso mantiene recomendaciones 100% compradoras para la acción, con un precio objetivo promedio de $30,69. Segundo trimestre bajo presión La visión compartida por los analistas es que el deterioro más fuerte se concentrará en el segundo trimestre, producto del shock del combustible y la incertidumbre global. Respecto al segundo semestre, “creemos que va a ser muy desafiante, pero menos que este segundo trimestre”, señala Ewald Stark, asociado de estudios de BICE Inversiones.

Bajo sus estimaciones, los márgenes de LATAM Airlines podrían promediar cerca de 10% durante la segunda mitad del año. La propia compañía anticipó en su conference call márgenes operacionales de un dígito bajo a medio para el segundo trimestre, afectados por un incremento estimado de más de US$ 700 millones en costos de combustible. Desde LarrainVial, el estratega jefe research y analista senior de petróleo, minería y aerolíneas, Cristián Campos sostuvo que el impacto final dependerá directamente de la evolución del conflicto en Medio Oriente.

“Si este no se soluciona en las próximas semanas, vamos a revisar nuestras estimaciones de precio de petróleo al alza, por lo que, bajo ese escenario, el segundo semestre será más desafiante que el primero”, afirmó. Horacio Herrera, analista de renta variable de MBI sostuvo que el segundo semestre pondrá a prueba principalmente la capacidad de la compañía para seguir controlando sus costos. “Uno de los principales atributos que ha tenido la aerolínea tras su salida del Capítulo 11 es precisamente esta gran disciplina en costos”, señaló.

El analista agregó que “el supuesto clave aquí es la capacidad que tiene la compañía de poder traspasar ese mayor costo a precio sin deteriorar la demanda”, afirmó. Stark cree que el mercado ya incorporó parte importante del deterioro esperado para el resto del año. “Tendrían que deteriorarse variables adicionales, como por ejemplo, que haya una recesión”, señaló.

El analista agregó además que, bajo sus estimaciones, el jet fuel tendría que volver a niveles cercanos a US$ 80 por barril para que la aerolínea pudiera recuperar márgenes operacionales cercanos al 16% para 2026. Premium, Brasil y flexibilidad operacional: las apuestas del mercado Pese al escenario más desafiante, los reportes coinciden en que LATAM sigue mostrando fortalezas estructurales que le permitirían resistir mejor que otras aerolíneas de la región. Uno de los factores más repetidos es el peso creciente del segmento premium dentro del negocio.

Durante el primer trimestre, los ingresos premium crecieron 28% y ya representan el 27% de los ingresos de pasajeros. Según Campos, cerca de un 25% de las ventas de LATAM provienen de pasajeros premium, segmento que calificó como “poco sensible a los cambios en precio” y que además “duplican la rentabilidad de un pasajero normal”. A ello se suma la fuerte exposición de la compañía a Brasil, mercado que representa más de la mitad de sus ingresos y que hoy está siendo favorecido por la apreciación del real brasileño.

Herrera, en tanto, agregó que LATAM tampoco sería la más afectada dentro de la industria, precisamente porque el combustible pesa proporcionalmente más en los modelos low cost. “Si alguien tiene que comenzar haciendo ajustes son precisamente estas aerolíneas”, afirmó. La gran incógnita para el mercado sigue siendo cuánto de los mayores costos podrá seguir siendo traspasado a tarifas sin afectar la demanda.

Sin embargo, hasta ahora los analistas sostienen que LATAM todavía mantiene cierto espacio para hacerlo. “Durante el primer trimestre la compañía fue capaz de aumentar capacidad, y a su vez aumentar el factor de ocupación, junto con un aumento de tarifas.