Las organizaciones sociales, territoriales y comunitarias de Estación Central manifestamos nuestra profunda preocupación frente a las propuestas que buscan modificar la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones mediante Decreto Supremo, por parte del actual Presidente José Antonio Kast. Estación Central es el ejemplo más claro en Chile de lo que ocurre cuando el desarrollo urbano se deja sin planificación adecuada y se abre espacio a la corrupción. Fuimos la comuna más afectada por la hiperdensificación, y sus consecuencias las vivimos todos los días en la congestión, la sobrecarga de servicios, el deterioro del entorno urbano, los problemas de seguridad y el aumento del comercio informal, afectando directamente la calidad de vida de miles de familias.
A partir de esa experiencia, trabajamos durante años junto al municipio en un nuevo Plan Regulador Comunal, con participación activa de vecinos y vecinas, para corregir los excesos del pasado y proyectar un desarrollo más equilibrado. Ese esfuerzo debe ser respetado y no puede ser ignorado por decisiones centralizadas que no consideran la realidad de los territorios. Nos preocupa que estas modificaciones se impulsen desde una lógica principalmente economicista.
Hacer ciudad no puede reducirse a aumentar metros cuadrados o facilitar la rentabilidad. Cuando se toman decisiones sin considerar su impacto en las personas, los efectos son evidentes y muchas veces irreversibles. Las malas decisiones urbanas no las sufren quienes las toman, las sufren las comunidades durante años.
Por eso estos temas requieren responsabilidad, visión de Estado y una mirada de largo plazo.