"Otra vez estamos a punto de perder la Luna", advirtieron tres exfuncionarios de la NASA en un artículo en SpaceNews en septiembre. China también ha progresado en su propósito de enviar humanos a la Luna para 2030. Ante ese panorama, la NASA planteó la posibilidad el año pasado de reabrir el contrato adjudicado a SpaceX y usar el módulo lunar de Blue Origin primero.
Ambas firmas anunciaron el reajuste de sus estrategias para priorizar el proyecto lunar, y mantener sus lucrativos contratos con la NASA. Pero las dudas persisten, sobre todo, en lo relativo a la viabilidad del reabastecimiento en el espacio. "Tenemos un plan", dijo Chojnacki, y agregó que la NASA tiene una estrategia de respaldo en caso de fallo.
La agencia planea probar en 2027 un encuentro en órbita entre la nave espacial y uno o dos módulos de alunizaje. Las empresas también deberán probar el reabastecimiento en vuelo y enviar un módulo de alunizaje no tripulado a la Luna para demostrar su seguridad. Luego seguirá el esperado viaje tripulado a la Luna.
Todo en un plazo de dos años.