El fútbol chileno vive una de las crisis más profundas de la historia, y frente a esa realdad solo queda remar desde abajo para reposiciones la actividad, la que dicho sea de paso, mueve millones de dólares. En noviembre de este año se realizarán elecciones en la ANFP, y con ello se le bajará la cortina a largos años al mando de Pablo Milad, donde por ejemplo la Roja quedó fuera de tres Mundiales, y fue víctima de una rotativa de entrenadores donde pasaron Reinaldo Rueda, Martín Lasarte, Eduardo Berizzo y Ricardo Gareca, todos sin éxitos. Quien tiene una solución en mente, es Iván Zamorano, quien sorpresivamente postuló su nombre para llegar Quilín, pero de la mano de Marcelo Salas, a quien postula como el nuevo mandamás del fútbol chileno.

De la Roja a Quilín "Quizás tendría un papel más de acercamiento, como un mánager o algo así. Presidente, no. Presidente, hay que dejárselo a los otros como Marcelo Salas, por ejemplo, que es dueño de un club", dijo el ex delantero del Real Madrid.