Los cerca de 150 ocupantes del crucero Hondius, que sufrió un brote de hantavirus, eran desembarcados este domingo, horas después de su llegada al puerto de Granadilla, en la isla española de Tenerife, en una operación de evacuación a sus países que finalizará el lunes. Los primeros en salir fueron los catorce españoles, hacia las 08H30 GMT, que fueron llevados al aeropuerto de Tenerife Sur, a 10 minutos, donde un periodista de la AFP vio cómo llegaban en autobuses rojos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) con la parte del conductor separada de los pasajeros por una especie de muro profiláctico. Las personas que desembarcaban y el personal que trabajaba en el puerto de Granadilla, en Tenerife, llevaban diferentes equipos de protección durante el proceso de evacuación, como mascarillas quirúrgicas, trajes de materiales peligrosos o máscaras con respirador.

Al llegar al aeropuerto, los españoles se cambiaron los trajes de protección y fueron desinfectados, antes de despegar en el avión a las 10H55 GMT hacia Madrid, donde serán enviados a un hospital militar para hacer cuarentena. La misma operación tendrá lugar con los demás pasajeros y miembros de la tripulación de otras nacionalidades. Este domingo hay vuelos previstos a los Países Bajos, Canadá, Turquía, Francia, el Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos, según indicó en rueda de prensa la ministra española de Salud, Mónica García.

El último vuelo, hacia Australia, saldrá el lunes, agregó la ministra, que se encuentra junto a otros ministros y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, coordinando y supervisando el operativo. "La operación ha comenzado y está yendo muy bien. Agradecemos también la coordinación por parte de España, y la UE también está aquí", señaló Ghebreyesus.

Antes de empezar con la evacuación, personal médico subió al crucero -llegado a Tenerife en la madrugada- para evaluar a los pasajeros, que continúan asintomáticos, según indicó García. En el puerto de la isla del archipiélago Atlántico de Canarias podía verse el despliegue del dispositivo, con carpas de la Guardia Civil y los autobuses rojos de la UME para los traslados al aeropuerto de los pasajeros del Hondius, que zarpó el 1 de abril de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina. El Gobierno español ha insistido en que el operativo cuenta con "todas las garantías de salud pública".

También fue enfático el jefe de la OMS: "Necesito que me escuchen con claridad: esto no es otro covid. El riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo". El último balance de la OMS registra un total de seis casos confirmados entre ocho sospechosos, que incluyen a una pareja de pasajeros neerlandeses y a una alemana fallecidos por este virus conocido pero poco frecuente, para el que no hay ni vacuna ni tratamiento.