En el marco de un nuevo y potente golpe contra el crimen organizado transnacional, la Fiscalía de Arica obtuvo distintas penas que suman 118 años y 256 días de presidio efectivo contra los 18 miembros de una agrupación criminal extranjera dedicada al tráfico de ketamina a Chile, la que rendía culto a la Santa Muerte, como informó El Mostrador en su momento. Según informó El Ministerio Público, se trata del cuarto juicio oral, en menos de dos años, en que la Fiscalía de Arica ha logrado condenar a una organización transnacional, después de los juicios realizados contra Los Gallegos del Tren de Aragua y el Tren del Coro (ambas de origen venezolana), y Los Costeños, de origen colombiana. La investigación de la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía de Arica, en conjunto con la Brigada Antinarcóticos de la PDI Arica, estableció que la red que acaba de ser condenada, adscrita a la organización criminal “Los Tiguerones”, la misma que causó el caos en las calles de Guayaquil y Quito en 2024.
También se determinó algún grado de relación con “Los Lobos”, otra de las megabandas que opera en ese país. En el caso chileno, comenzaron a actuar a mediados de 2024 ingresando ketamina desde Perú a Chile, la que era transportada por personas que se adosaban fajas con dicha droga a sus cuerpos, o por medio de vehículos acondicionados para tal fin. La indagatoria determinó, además, que dicha organización le rendía culto a la Santa Muerte, una deidad femenina asociada con el mundo criminal, efectuando rituales para pedir su protección y para asegurar el éxito en sus operaciones de internación de droga a nuestro país.
Por cierto, dicho culto es de origen mexicano y su presencia en Ecuador obedece al vínculo de las bandas de ese país con carteles mexicanos. En este contexto, el único hombre de la agrupación llevado a juicio ejercía el rol de líder y tenía el rango “obispo” dentro del culto. De hecho, aunque su nombre verdadero es Jose Luis Herrera Pozo, era conocido como “El obispo”.
Por cierto, además de dicho nombre, correspondiente a una nacionalidad ecuatoriana, también se le detectaron documentos con otras identidades, tanto de Perú como de República Dominicana. Las otras personas acusadas son 13 mujeres ecuatorianas, acusadas de nacionalidad ecuatoriana, dos venezolanas, una peruana y una chilena. Todos los miembros del grupo fueron condenados por delitos de tráfico de drogas y de asociación ilícita.
El líder de la organización recibió una pena de 20 años de presidio. Dos de las mujeres fueron condenadas a ocho años y otras once a seis años, mientras que otras once acusadas recibieron sentencias de 6 años de presidio, cada una. El resto de las sentencias fluctúan entre los tres años y un día y los cinco años y un día.
Ingreso de drogas De acuerdo con el trabajo investigativo, dicha agrupación comenzó a operar desde mediados del año 2024, ejecutando diversos ingresos de drogas desde Perú a Chile utilizando mujeres fajadas, entre otras modalidades. Así, algunas de las acusadas fueron detenidas en el complejo fronterizo Chacalluta, mientras que otras fueron detenidas en el control carretero de Cuya, a bordo de buses que tenían como destino la Región Metropolitana. La incautación más importante se registró en diciembre del año pasado cuando la PDI ingresó a una vivienda de calle Carlos Orella, encontrando 18 kilos de ketamina, ocasión en que se detuvo al cabecilla.
Al respecto, el fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, dijo que “estamos muy conformes con esta nueva sentencia en contra del crimen organizado, es un nuevo golpe en contra de estas organizaciones, y por ello seguiremos trabajando para evitar y erradicar totalmente la presencia de este tipo de grupos de nuestra zona norte en el país”.