La conclusión es clara: América Latina y el Caribe necesitan una estrategia urgente para la gestión prudente de los fertilizantes. En la situación actual, es necesario proteger la agricultura familiar y a los pequeños y medianos productores; desarrollar una política regional de abastecimiento, con mecanismos compartidos de compra, almacenamiento y negociación; y, fundamentalmente, diseñar una estrategia a mediano plazo para reducir la dependencia de los fertilizantes importados e implementar políticas para el uso sostenible de biofertilizantes. Lee también...
Aseguran que el Pentágono baraja entre 4 opciones militares para el "golpe final" a la guerra con Irán Jueves 26 Marzo, 2026 | 10:30 Esto requiere producir más a nivel local, diversificar las fuentes, restaurar la capacidad industrial, mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes e incorporar bioinsumos y agricultura de precisión cuando sea factible. El IICA ha estado colaborando con sus socios en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la innovación para utilizar herramientas biotecnológicas y un enfoque sistémico con el fin de escalar la eficiencia de los sistemas agrícolas, incrementando su productividad y aportes nutricionales. Los conflictos bélicos no se libran solo en los frentes militares.
También se sienten en el precio del pan, las verduras, el maíz, el arroz y la carne. Y detrás de todo eso, silenciosamente, se encuentra el fertilizante. Si no actuamos a tiempo, el mayor costo no será meramente económico.
Será social, territorial y alimentario.