Asimismo, la parlamentaria explicó que con la propuesta de norma se busca entregar a las policías la facultad de retener, se establecen penas de hasta 61 días y “se agiliza la expulsión por orden judicial en un plazo mucho más corto”. “Hoy el gran error de la legislación es evidente: dejamos entrar a personas que después no tenemos cómo ubicar”, cerró la diputada Perez. El diputado Patricio Briones (PDG) comentó que el proyecto “sin duda dará que hablar”.

En esa misma arista señaló que un aspecto importante que aborda la propuesta es el cambio en la tipificación, pasando de “ingreso ilegal” a “ingreso clandestino”, vemos que no se está abordando el problema en su origen”. Igualmente, Briones complementó que “la figura de la autodenuncia, que ha sido ampliamente mal utilizada por quienes ingresan de forma irregular al país, se endurece en el discurso, pero en la práctica aún genera dudas sobre su real efectividad”. El diputado aseguró que estudiará el proyecto a profundidad para que “se traduzca en medidas concretas que resguarden a los chilenos y la seguridad de nuestro país”.

Paralelamente, el diputado Roberto Arroyo (PSC) valoró la decisión del Ejecutivo de poner urgencia a la tramitación que modifica la Ley de Migración y Extranjería. “Tipificar el ingreso clandestino como delito es una herramienta necesaria para que nuestras policías y las Fuerzas Armadas tengan facultades reales de detención en la frontera. Además, es un desincentivo a la migración ilegal que estaba desbordada en nuestro país”.

Arroyo, a su vez, recalcó que “necesitamos que el sistema judicial actúe con celeridad para procesar y, cuando corresponda, expulsar a quienes no respetan nuestras reglas de entrada. El orden migratorio es la base para la paz social”.