No todo ha sido celebración para Coquimbo Unido en su retorno a la élite continental. Mientras en la cancha el elenco aurinegro logró instalarse en la parte alta del Grupo B de la Copa Libertadores con un empate ante Nacional y una histórica victoria en Lima sobre Universitario, fuera del terreno de juego la Confederación Sudamericana de Fútbol le propinó un severo castigo económico tras revisar lo ocurrido en ambos compromisos. Y es que la Unidad Disciplinaria de la CONMEBOL resolvió sancionar al campeón chileno con multas que en total superan los 21 mil dólares, cifra que bordea los 19 millones de pesos chilenos, luego de constatar diversas irregularidades vinculadas al cumplimiento del Manual de Clubes, el Reglamento de Seguridad y el Código Disciplinario del certamen.
El mayor peso de las sanciones corresponde al estreno copero disputado el pasado 8 de abril en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, cuando el cuadro dirigido por Hernán Caputto igualó 1-1 frente a Nacional de Uruguay. En aquella jornada, los inspectores del ente rector detectaron deficiencias en varios frentes organizativos. Entre ellas, se consignaron problemas en las condiciones del sector destinado a la transmisión televisiva o TV Compound, incumplimientos en los tiempos oficiales del protocolo de inicio del partido y fallas en el desarrollo de la cuenta regresiva institucional previa al pitazo inicial.
A eso se sumaron observaciones por presencia de objetos no autorizados en tribunas, instalación de elementos fuera de norma dentro del recinto y debilidades en la planificación operativa de seguridad del estadio coquimbano. La CONMEBOL además dejó constancia de una infracción al artículo 11 literal h) del Código Disciplinario, referente al no acatamiento de instrucciones impartidas por los oficiales del compromiso, situación que terminó elevando el monto global del castigo aplicado al club aurinegro. Desde Ibagué, el gerente técnico del club, Pablo Ramírez, declaró al programa Golazo de Radio San Bartolomé, que “es normal en Copa Libertadores, CONMEBOL encuentre algunos puntos que pueden ser la cancha, las luces, una entrada tarde de un camarín, un lienzo.
Eso implica que abren una causa y en la práctica uno tiene que defenderse. En el caso particular fue en el partido de local con Nacional, con dos lienzos que no estaban autorizados de acuerdo a las disposiciones reglamentarias que tiene CONMEBOL. Se abrió expediente por eso, nos defendimos dentro de lo que se podía defender porque era real que no cumplía las dimensiones y evidentemente hubo una sanción económica.
Sabíamos que eso iba a significar desde el momento que vimos el lienzo”. Por estas vulneraciones reglamentarias, el organismo distribuyó tres sanciones económicas distintas que alcanzan los US$10. 000, US$8.
000 y US$3. 000, configurando un golpe financiero relevante para una institución que recién comienza su exigente tránsito internacional. Pero los cuestionamientos no quedaron circunscritos al debut.
También hubo una resolución por lo acontecido en la segunda fecha, cuando Coquimbo Unido sorprendió al continente venciendo por 2-0 a Universitario en Lima. Allí, el expediente disciplinario apuntó a una infracción administrativa relacionada con el artículo 5. 1.
3 del Manual de Clubes, específicamente por inconsistencias en la correcta carga y validación de la alineación digital en el sistema COMET dentro de los plazos establecidos por la organización. Si bien en este segundo proceso el castigo fue menor y derivó formalmente en una advertencia, la sumatoria de antecedentes deja al cuadro pirata bajo observación de cara a los próximos encuentros de la fase grupal, donde cualquier reincidencia podría traducirse en sanciones aún más gravosas. Tal como establece la normativa de la CONMEBOL, el dinero correspondiente a estas multas será descontado directamente de los ingresos que el club reciba por concepto de derechos comerciales, televisivos y premios de participación en la presente edición de la Libertadores, por lo que el impacto será inmediato en las arcas institucionales.