Política 06-05-2026 Tristeza en Linares por fallecimiento de conocido comerciante del paso peatonal Max Jara Luis Campos Cerda, recordado cariñosamente como “Luchito”, dejó una profunda huella entre sus colegas y clientes tras años de trabajo en el sector. Un profundo pesar existe entre los comerciantes y vecinos de Linares tras el fallecimiento de Luis Campos Cerda, reconocido trabajador del paso peatonal Max Jara, quien por más de una década formó parte activa de este concurrido sector de la ciudad. “Luchito”, como era conocido por quienes compartieron con él, es recordado como una persona amable, servicial y siempre dispuesta a conversar.
Así lo expresó su colega comerciante Carmen Avendaño, quien destacó la calidad humana de Campos y la cercanía que mantenía con quienes lo rodeaban. “Fue nuestro compañero de trabajo por harto tiempo acá, entonces se echa de menos. Conversábamos de todo, desde cosas simples de la vida hasta consejos que yo le podía dar”, señaló con emoción.
Uno de los aspectos más destacados de su vida fue su capacidad de desenvolverse con total autonomía, pese a las dificultades físicas que enfrentaba. Según su colega, Luis Campos era una persona independiente, que se trasladaba sin inconvenientes utilizando su bastón, a pesar de tener problemas de visión y audición. “Él iba a cualquier lado nomás.
Incluso fui a Santiago con él y en la Alameda me dijo que nos separáramos para hacer trámites y luego nos juntábamos a una hora determinada. Y llegó, incluso con más cosas que yo”, recordó. Durante aproximadamente 15 años, Campos Cerda desarrolló su labor en el sector, ganándose el cariño de clientes y colegas, quienes hoy lamentan su partida.
Su velatorio fue reflejo de aquello, con una masiva concurrencia de personas que llegaron a despedirlo. “Yo tuve el honor de ir a su velatorio y no paraba de llegar gente. Más de 300 personas, muchas flores… era impresionante.
Eso demuestra lo querido que era”, agregó Avendaño. Su legado no solo se limita a su trabajo, sino también a los valores que transmitió, heredados de su familia, reconocida por su trato cordial y cercano. Hoy Linares despide a un hombre sencillo, trabajador y profundamente humano, cuya ausencia deja un vacío difícil de llenar en el corazón del comercio local.