Montero complementa en ese mismo enfoque que “contar con sistemas de seguimiento en tiempo real y una estructura de costos bien identificada permite tomar decisiones más ágiles y evitar ajustes bruscos, resguardando tanto la rentabilidad como la relación de largo plazo con los clientes”. Errores frecuentes que pueden comprometer la sostenibilidad A pesar de la relevancia estratégica de la definición de precios, muchas empresas cometen errores que pueden afectar su viabilidad en el mediano plazo. Uno de los más comunes es evitar ajustes por temor a perder clientes.
Según dice Torrealba, esto “termina afectando la sostenibilidad del negocio”. “Otro error común es subir precios sin una comunicación clara, dañando la confianza. También es riesgoso competir solo por precio en contextos de crisis.
Para evitarlo, es fundamental analizar rentabilidad por servicio y cliente, comunicar con anticipación y entender que una política de precios bien gestionada es una herramienta estratégica, no solo financiera”, complementa. De ahí la importancia, dicen los expertos, de analizar todos los escenarios de forma cautelosa para evitar poner en riesgo la sostenibilidad del negocio.