El documento menciona que una de las enfermeras afirmó que la paciente no llegó con los documentos requeridos para ingresarla rápidamente a pabellón. Se detalla que la mujer estaba admitida, chequeada y con exámenes en trámite, todo en menos de seis horas. El oficio a Contraloría por esta situación había sido enviado por los diputados Daniel Lilayu y Guillermo Ramírez de la UDI.

El 23 de diciembre pasado, a las 11:00, María Lucia Sanhueza, madre de Aguilera, llegó hasta el Hospital del Salvador para una cirugía de cadera. Diez horas después ya estaba operada. Pacientes con diagnóstico similar deben esperar más de dos días y otros más de 123 horas por una cama básica en el recinto.

Posteriormente se supo que personal clínico tuvo que postergar otra operación de un paciente al que se le realizaba una laparostomía, lo que terminó con su fallecimiento. El hospital recalcó que la persona se encontraba hospitalizado desde cinco días previos a su muerte, en estado grave e internado en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Una semana más tarde, la exminsitra señaló que “quiero descartar de plano que haya habido algún tipo de privilegio en la atención de urgencia de mi madre”.