Cientos de ciudadanos cuestionan la decisión del Gobierno de Chile de conmemorar la fecha como el “Día del trabajo”, acusando una invisibilización del rol protagónico de los trabajadores. Diversas cuentas oficiales del Gobierno de Chile y sus respectivas carteras ministeriales difundieron publicaciones bajo el concepto de “Día del trabajo”, una elección semántica que desató el rechazo inmediato de los usuarios en plataformas como X e Instagram. Los críticos sostienen que esta denominación desplaza el foco histórico de la efeméride: el reconocimiento a las personas y su lucha por derechos fundamentales.
“Ya es molesto. No da risa. Cómo tanta ignorancia, cómo no va a haber una persona que sepa.
Estudiaron en los mejores colegios, en las mejores U, googleen antes de postear! Es el Día Internacional de Los Trabajadores!! ” La molestia ciudadana radica en el origen mismo de la fecha, la cual rinde tributo a los “mártires de Chicago”.
Estos sindicalistas lideraron la histórica huelga de 1886 en Estados Unidos para exigir la jornada de ocho horas, un movimiento que culminó en la violenta Revuelta de Haymarket. Históricamente, el mundo conmemora el Día Internacional de los Trabajadores para honrar a quienes sacrificaron sus vidas por conquistas laborales, y no al concepto abstracto del “trabajo” como actividad económica. Especialistas y usuarios han recordado que el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, reunido en París en 1889, institucionalizó esta jornada como una instancia de lucha internacional.
La consigna original exigía un equilibrio social claro: “8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas para la recreación”. Al modificar el nombre, señalan los internautas, el Gobierno erosiona la carga política y reivindicativa de la fecha. Ver esta publicación en Instagram Hasta el momento, la administración no ha emitido una aclaración oficial sobre el cambio de nomenclatura en sus piezas gráficas y mensajes.
Mientras tanto, el debate continúa escalando bajo la premisa de que las palabras construyen realidades, y que omitir al trabajador como sujeto de derecho debilita el homenaje a una de las luchas sociales más importantes de la historia moderna.