Un empate que se gritó como triunfo fue el que consiguió Coquimbo Unido ante Nacional de Uruguay en su esperado regreso a la Copa Libertadores, tras 34 años de ausencia. El 1-1 final, logrado en el cuarto minuto de descuento, terminó haciendo justicia para un equipo aurinegro que nunca dejó de insistir y que fue protagonista durante gran parte del compromiso disputado en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso. El equipo dirigido por Hernán Caputto salió decidido a imponer condiciones desde el arranque.

Con posesión, amplitud por las bandas y asociaciones en campo rival, el Pirata generó tempranas aproximaciones e incluso celebró un gol que fue anulado por infracción en ataque sobre el portero Ignacio Suárez. La propuesta fue clara: presionar alto, recuperar rápido y atacar con volumen. Sin embargo, en un guión que suele repetirse en torneos internacionales, el golpe lo dio la visita.

A los 22 minutos, tras un tiro de esquina, el experimentado zaguero Sebastián Coates se elevó en el área para conectar un certero cabezazo y abrir la cuenta, aprovechando una de las principales armas del conjunto charrúa: la pelota detenida. Pese al impacto, el desarrollo del partido no cambió demasiado. Coquimbo mantuvo la iniciativa, aunque evidenció dificultades en el último pase y en la resolución dentro del área.

Nacional, por su parte, se replegó con orden, cerró espacios y apostó a transiciones rápidas para inquietar. En el complemento, la tónica se mantuvo. El local buscó por todos los caminos, mientras la visita resistía con disciplina.

La falta de claridad parecía condenar al aurinegro, aunque las ocasiones existieron con un gol anulado a Benjamín Chandía y una intervención salvadora del propio Coates sobre la línea evitaron la igualdad en momentos clave tras un cabezazo de Fernández. Pero la insistencia tuvo recompensa. Cuando el reloj ya marcaba el cuarto minuto de tiempo agregado, Lucas Pratto sacó un remate que el portero Suárez no logró contener.

El rebote quedó servido en el área chica y allí apareció el defensor Manuel Fernández, quien venía siendo uno de los más peligrosos por vía aérea, para empujar el balón al fondo de la red y desatar la euforia en el recinto coquimbano. "Lo merecíamos"El empate no solo premia la perseverancia del equipo, sino que deja abierto el Grupo B, donde todos los integrantes suman un punto tras la igualdad sin goles entre Tolima y Universitario. Tras el encuentro, el zaguero Benjamín Gazzolo fue claro: “Merecíamos más, no era justa la derrota.

Ellos no nos hicieron mucho daño. Los partidos de copa son así, pero lo logramos al final”. En tanto, el técnico Hernán Caputto valoró la propuesta.

“El equipo hizo un partido de principio a fin con intensidad y convicción. Hubiese sido injusto perder. Me quedo con la entrega y con una idea clara que sigue vigente”, señaló.

Desde la vereda rival, el entrenador Jorge Bava reconoció la dificultad del duelo. “No nos vamos con el resultado que queríamos, pero intentaremos hacer valer este punto en la serie y hacernos fuertes en casa”, afirmó. Coquimbo Unido suma así su primera unidad en el torneo continental y ya se enfoca en su próximo desafío del 14 de abril, cuando visite a Universitario, en Lima, con la ilusión intacta de seguir compitiendo en un grupo que, tras la primera jornada, se presenta completamente abierto.