“Tras la carrera, el cuerpo entra en una fase de recuperación marcada por el dolor muscular de aparición tardía, que alcanza su punto máximo entre 24 y 48 horas después. También se evidencia daño muscular a nivel enzimático, con aumento de marcadores como la creatina quinasa, además de inflamación en articulaciones como rodillas, tobillos y caderas. El sistema inmune se debilita temporalmente, lo que aumenta el riesgo de infecciones, y es común experimentar fatiga física y emocional”, agrega el especialista.