Corte revoca fallo y decreta prisión preventiva para padre imputado por muerte de niña que cayó desde piso 11 en Las Condes La Corte de Apelaciones de Santiago revocó este miércoles la resolución dictada por el Cuarto Juzgado de Garantía y decretó prisión preventiva para Jorge Constanzo, imputado por la muerte de su hija de dos años, quien cayó desde el piso 11 de un edificio en la comuna de Las Condes. La decisión del tribunal de alzada acogió los argumentos presentados por la Fiscalía Oriente, que apeló verbalmente luego de que, en primera instancia, el caso fuera recalificado como cuasidelito y no como homicidio por omisión con dolo eventual, figura jurídica bajo la cual el Ministerio Público formalizó al imputado el pasado lunes. A la salida de la audiencia, la jefa de Asesoría Jurídica de la Fiscalía Oriente, Pamela Valdés, sostuvo que el tribunal consideró que existía una situación de riesgo "conocida y evitable" por parte del imputado.

Fiscalía apunta a conocimiento previo del riesgo Según detalló Valdés, uno de los antecedentes considerados por la Corte fue que la ventana del departamento permanecía abierta al momento en que llegó Carabineros al lugar, mientras el imputado y su pareja dormían. La fiscal sostuvo que la menor, de dos años y seis meses, "no tenía ninguna posibilidad" de abrir la ventana por sus propios medios. La representante del Ministerio Público también apuntó al consumo de alcohol por parte del imputado antes de los hechos.

De acuerdo con la investigación, Constanzo habría permanecido bebiendo durante la madrugada y continuado consumiendo alcohol horas después. "Se va a dormir una siesta con un sueño profundo, tanto así que no escucha cuando vecinos golpean la puerta cuarenta minutos antes de que llegue Carabineros", indicó Valdés. La persecutora añadió que el padre incluso habría asegurado previamente a la madre de la niña que ya había instalado mallas de seguridad en el inmueble, antecedente que también forma parte de la indagatoria.

Imputado arriesga hasta 20 años de cárcel Con la resolución de la Corte, el caso vuelve a quedar bajo la figura jurídica de homicidio por omisión, delito que contempla penas de presidio mayor en su grado medio a máximo. En ese escenario, el imputado arriesga una condena que podría alcanzar hasta 20 años de cárcel, aunque la Fiscalía reconoció que mantiene irreprochable conducta anterior. Respecto del cumplimiento de la prisión preventiva, Valdés indicó que será Gendarmería quien determine el recinto penitenciario donde permanecerá mientras se desarrolla la investigación.

Durante las próximas semanas, el Ministerio Público espera incorporar nuevos antecedentes periciales al caso. Entre ellos, los resultados de las pruebas de alcoholemia y toxicológicas realizadas tanto al imputado como a su pareja. Asimismo, continúan las diligencias de levantamiento de huellas en la ventana del departamento, análisis fotográficos y el informe definitivo del Servicio Médico Legal (SML), ya que actualmente solo se cuenta con un reporte preliminar elaborado por la Brigada de Homicidios de la PDI.