Los abogados también alegan que no hay fundamentos legales para mantener la detención, señalando la ausencia de riesgo de fuga o de interferencia en la investigación. Además, sostienen que los hechos ocurrieron a unos 1. 000 kilómetros de la costa de Gaza, por lo que cuestionan la jurisdicción aplicada en el caso.

Según la defensa, los detenidos permanecen incomunicados, en condiciones de aislamiento, con iluminación constante y con restricciones severas de movimiento. Ambos iniciaron una huelga de hambre el 30 de abril y se mantienen únicamente con ingesta de agua, en protesta por su detención y las condiciones de reclusión.