Trump llegó diez minutos antes de comenzar la audiencia y se marchó aproximadamente una hora después, tras escuchar en silencio desde la primera fila de la sección pública, a escasa distancia del atril de Sauer. En la sala también estuvieron presentes la fiscal general, Pam Bondi, el secretario de Comercio, Howard Lutnick y el reconocido actor Robert de Niro, una de las voces más críticas con Trump. Fuera, decenas de manifestantes se reunieron frente al edificio del Supremo para protestar contra el Presidente y sus políticas.
"¡Somos el único país del mundo lo suficientemente ESTÚPIDO como para permitir la ciudadanía por 'derecho de nacimiento! '", escribió Trump en su red Truth Social después de salir de la Corte. Limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares fue una de las promesas de campaña del líder republicano, que regresó al poder hace más de un año con una recrudecida política antiinmigración.
Trump también ha criticado el turismo para dar a luz a niños en territorio estadounidense con el objetivo de acceder a una doble nacionalidad. Este lunes, Trump ya había arremetido contra el "estúpido" sistema judicial estadounidense que mira impasible cómo "el mundo se está enriqueciendo vendiendo ciudadanías" del país. Más de 30 naciones, entre ellas EE.
UU. , garantizan este derecho con excepciones para hijos de diplomáticos, la mayoría en América Latina. En Europa, la ciudadanía suele estar condicionada a requisitos como que al menos uno de los padres sea ciudadano o residente legal, y en el caso de España solo se reconoce el derecho si al menos uno de los progenitores ha nacido en el país o cuando los padres no puedan transmitir su nacionalidad al hijo.