El 59% de las llamadas al 133 en la Región de Aysén no corresponden a emergencias reales. Así lo advirtió Carabineros de Chile, al revelar una cifra que enciende las alertas por su impacto directo en la seguridad pública y la atención oportuna de situaciones críticas. Cerca de seis de cada diez llamadas fueron catalogadas como inoficiosas a nivel local.

Se trata de pitanzas, avisos falsos o requerimientos inexistentes que, lejos de ser inofensivos, generan una sobrecarga en el sistema y afectan la capacidad de respuesta ante emergencias reales, tal como destacó el prefecto de Carabineros en Aysén, coronel Juan Abarca Hernández. Coronel Juan Abarca // Prefecto Carabineros Aysén La autoridad policial enfatizó que este tipo de conductas no solo mantiene ocupadas las líneas, sino que desvía recursos humanos y logísticos que son limitados. Coronel Juan Abarca // Prefecto Carabineros Aysén Uno de los efectos más visibles de esta saturación es la espera que experimentan los usuarios al marcar el 133.

Cuando se activa una grabación automática, no se trata de una falla del sistema, sino de operadores que ya están atendiendo otros llamados, muchos de ellos sin carácter de urgencia. En este contexto, la institución entregó una recomendación clave: no cortar la llamada en caso de una emergencia real. Coronel Juan Abarca // Prefecto Carabineros Aysén Las cifras también muestran un patrón preocupante: el aumento de llamadas inoficiosas durante los fines de semana, coincidiendo con momentos de mayor tiempo libre.

Sin embargo, estas acciones no están exentas de consecuencias. Las pitanzas y denuncias falsas pueden derivar en sanciones legales, e incluso en investigaciones coordinadas con el Ministerio Público, especialmente en casos de mayor gravedad. Desde Carabineros recalcan que el uso responsable del 133 no es solo una recomendación, sino una responsabilidad ciudadana.

Cada llamada cuenta, y hacer un uso indebido de este canal puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y un desenlace lamentable.