Un hombre de 66 años permanece internado en un recinto asistencial de Santiago, conectado a ventilación mecánica y en condición estable, tras ser diagnosticado con Hantavirus, luego de mantener contacto con roedores silvestres en el sector de Lago Atravesado, en la comuna de Coyhaique. El caso corresponde al tercero confirmado durante este 2026 en la región de Aysén. La confirmación fue realizada por el Instituto de Salud Pública, organismo que ratificó el contagio del paciente, quien se desempeñaba como trabajador agrícola y cuidador del sector, tras exponerse a condiciones de riesgo asociadas a la presencia de roedores portadores del virus Hanta.

Angie Bichara // Epidemióloga autoridad sanitaria Según explicó Angie Bichara, equipos de las unidades de epidemiología, salud ocupacional y zoonosis de la Seremi de Salud Aysén realizaron durante los últimos días una investigación en el lugar, constatando evidentes factores de riesgo y una alta presencia de roedores silvestres en el sector, situación que también fue abordada con el propietario del recinto. El paciente ingresó inicialmente al Hospital Regional de Coyhaique presentando diversos síntomas asociados a la enfermedad, entre ellos fiebre alta y compromiso general, siendo posteriormente derivado a la capital debido a la complejidad de su estado de salud. Angie Bichara // Epidemióloga autoridad sanitaria Desde la autoridad sanitaria también advirtieron que, con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, aumenta la presencia de roedores en viviendas, bodegas y galpones, ya que buscan refugio y acceso a alimentos, incrementando así el riesgo de exposición al virus.

Angie Bichara // Epidemióloga autoridad sanitaria Entre las principales medidas de prevención frente al Hantavirus se recomienda mantener viviendas y bodegas limpias y ventiladas, sellar espacios por donde puedan ingresar roedores y almacenar alimentos y basura en recipientes cerrados. Asimismo, antes de limpiar lugares que hayan permanecido cerrados por largo tiempo, se debe ventilar por al menos 30 minutos y desinfectar con cloro, utilizando siempre guantes y mascarilla. A ello se suma la importancia de mantener despejados los alrededores de las viviendas, eliminando maleza y desechos que puedan favorecer la presencia de roedores.