Señor Director: La reciente detención de una banda dedicada al comercio ambulante que amasó una fortuna ilícita con la complicidad de un ciudadano iraní, con formación de guerrillero, no es un hecho policial más. No hablamos de una actividad de subsistencia, es la radiografía de una amenaza profunda. Los números son escandalosos y nos muestran una defraudación de $ 3.
200 millones mediante el contrabando de cigarrillos desde Paraguay, operando con camiones custodiados por mercenarios. La incautación de armas de fuego y cargadores extendidos revela la verdadera magnitud del adversario que enfrentamos. Este caso refleja de manera abrumadora cómo la porosidad de nuestra frontera norte ha consolidado una ruta ideal para el crimen organizado internacional.
Como Estado, hemos llegado a un punto de inflexión. Quienes tenemos responsabilidades públicas debemos asumir la urgencia de construir un sistema integrado y moderno que bloquee estas redes. No podemos permitir que el comercio ilegal circule con impunidad, destruyendo la sostenibilidad del comercio establecido y comprometiendo la seguridad y salud de los chilenos.
Es imperativo reforzar la labor de Aduanas, Carabineros, PDI, Fiscalía y SII, entre otros organismos. En mi calidad de presidente de la Cámara de Diputados tomaré todas las medidas legislativas y ofreceré instancias de coordinación entre actores relevantes para dar una lucha frontal a este flagelo.