“No hay rentabilidad”: pequeños agricultores del Limarí dejan de sembrar y muchos emigran en medio de una profunda crisis hídrica y altos costos de insumos La agricultura en la provincia del Limarí atraviesa una transformación crítica marcada por el abandono de cultivos tradicionales y la reducción sostenida de superficies productivas, según revela con énfasis una publicación del diario El Día. La nota, firmada por su equipo periodístico, expone cómo la escasez hídrica, el alza de costos y la baja rentabilidad están reconfigurando el paisaje agrícola y la vida rural. De acuerdo con El Día, la disminución de cultivos como alcachofas, mandarinas, paltos, uva y kiwi ya es visible en distintas comunas.

La agricultora Ingrid Valenzuela, desde Río Hurtado, ilustra la magnitud del problema: “Di de baja 16 hectáreas de mandarina”, señalando además que “este año pudimos regar cinco veces”, lo que hace inviable cualquier rentabilidad bajo las condiciones actuales. El reportaje del medio regional, también recoge el testimonio de la dirigente Jessica Carrizo, de Monte Patria, quien detalla una drástica reducción en la escala productiva: “De dos hectáreas pasamos a sembrar una y a veces media hectárea”. A esto se suma el impacto de los costos, especialmente en insumos y combustible, lo que ha llevado incluso a dejar de sembrar ciertos cultivos: “No conviene sembrar poco”, afirma.

Asimismo, el medio destaca la progresiva desaparición de especies agrícolas tradicionales. El agricultor Ricardo Villalobos advierte en El Día que “antes había mucha plantación de alcachofas, hoy se ven muy pocas”, mientras que cultivos como el kiwi o la uva han perdido atractivo debido a problemas de mercado y precios. “Hoy en día no hay nada en qué invertir que pueda tener una buena rentabilidad”, enfatiza.

Finalmente, de El Día subraya que el impacto trasciende lo productivo, evidenciando un abandono creciente de predios y una migración hacia otras actividades económicas. “Hay gran cantidad de huertos abandonados”, señala Alfonso Díaz, agregando que “la gente se está yendo a trabajar a la minería”. Un escenario que, según advierten los propios agricultores en el reportaje, podría profundizarse en los próximos años, consolidando un cambio estructural en la agricultura del Limarí.

El mismo medio, en una publicación de este domingo 26 de abril, también destacó que la actividad caprina en la provincia del Limarí «atraviesa un momento complejo. La persistente escasez hídrica, el encarecimiento del forraje y las dificultades en la gestión de apoyos estatales han llevado a crianceros a solicitar con urgencia medidas que permitan sostener un rubro clave para la economía y cultura rural de la zona».