El director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna, compareció este lunes ante la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputadas y Diputados para abordar la polémica salida de la subdirectora de Inteligencia, Consuelo Peña, en medio de cuestionamientos por una eventual intervención del Gobierno en la decisión. La controversia se originó por versiones que apuntan a una posible injerencia de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien —según se ha señalado— habría presionado para concretar la desvinculación de Peña, a raíz de diferencias previas entre ambas cuando la actual secretaria de Estado se desempeñaba como fiscal en Tarapacá. Frente a estos cuestionamientos, Cerna asumió la responsabilidad por la decisión y descartó cualquier interferencia externa, subrayando que la determinación se enmarca dentro de sus facultades legales como máxima autoridad de la institución.

El director general ejerce la dirección y administración de la PDI, incluyendo la organización y distribución de los recursos humanos y materiales, explicó, citando la Ley Orgánica de la institución para respaldar su atribución en este tipo de decisiones. Respecto a los procedimientos que rigen la salida de funcionarios, Cerna detalló que estos no responden a una única normativa, sino a un sistema jurídico consolidado que combina disposiciones orgánicas, legales y estatutarias, aplicado de forma habitual por más de cuatro décadas. Asimismo, precisó que en el caso de oficiales generales —cuyo nombramiento se realiza mediante decreto supremo— su eventual retiro debe formalizarse a través del mismo tipo de acto administrativo.

Pese a sus explicaciones, las respuestas del director de la PDI no lograron disipar las dudas en la oposición. Parlamentarios de ese sector valoraron su presencia en la comisión, pero cuestionaron que el Gobierno haya expuesto a la institución policial a dar explicaciones en medio de una controversia de carácter político.