En conversación con El Mostrador el ingeniero comercial, PhD in Business and Management de la University of Nottingham, y académico de la Universidad de Santiago, Cristián Muñoz, abordó los diferentes desafíos de la educación superior y las universidades públicas en el actual ciclo político. El también candidato a rector de la Usach, se refirió además a los recientes hechos de violencia en recintos educacionales y la agresión a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, frente a lo cual afirmó que “cualquier acto de violencia al interior de la universidad es un hecho que debemos rechazar”, entendiendo que las casas de estudio “son espacios de diálogo donde nos encontramos y para debatir desde la razón”. En esa línea, Muñoz apuntó a la relevancia de la gobernabilidad al interior de las universidades, como un valor para procesar conflictos y desarrollar una cultura orientada al diálogo.

Donde, particularmente en la Usach, la triestamentalidad juega un rol relevante en ese sentido. “Nosotros estamos implementando un nuevo estatuto que tiene contemplado cuerpos colegiados que toman decisiones, con la participación de los tres estamentos de la universidad: funcionarios y funcionarias, estudiantes, académicas y académicos. Por ejemplo, la elección de directores de departamentos, decanos, y muchos consejos, también tomando decisiones los tres estamentos de la universidad más representativos.

Nos estamos abriendo una oportunidad, de acuerdo a la misión que establece la ley y nuestros propios estatutos, debemos hacer un aporte al fortalecimiento de la democracia del país y estamos convencidos que mayor diálogo y toma de decisiones compartidas, forma mejores ciudadanos que después pueden ir a las instituciones públicas o privadas con una visión más importante de la participación”, destacó. Crisis financiera de la educación superior El académico también se refirió a la sostenibilidad financiera de la educación superior, en un contexto de crisis para muchas casas de estudio en el país, además de los anuncios de ajustes presupuestarios por parte del Gobierno. “Lo observamos con preocupación, porque hay que entender que el sistema de financiamiento de la educación superior depende mucho de los aranceles de pregrado, sin embargo, las universidades hacen mucho más y particularmente las universidades estatales hacen mucho más que solamente docencia.

Hacemos investigación, una vinculación con el medio conectada con los territorios. Entonces cada vez que se habla de recortes al presupuesto nos preocupa, porque no podemos realizar todas nuestras actividades, desplegar todas nuestras capacidades”, dijo. En ese sentido, Muñoz apuntó a la necesidad de “explicar más claramente a la sociedad completa por qué es tan relevante que el Estado financie sus universidades”, considerando que “cumplen con algunas misiones que no todas las instituciones pueden cumplir”.

Por ejemplo, la formación de profesionales que comprendan el valor de la participación en democracia, y el desarrollo de investigación que impacte los territorios y resuelva los problemas sociales. “Sin ir más lejos, tenemos muchas universidades estatales, incluso no estatales, que han entrado en periodos de crisis. Por lo tanto, un recorte debiese ser muy bien analizado, porque podría generar una profundización de la crisis por la cual atraviesan algunas universidades actualmente.

”, advirtió. Restricciones a la gratuidad En relación a la restricción de la gratuidad universitaria para mayores de 30 años, como medida de recorte por parte del Ejecutivo, Muñoz explicó que en el caso de la Usach existen alrededor de 180 y 190 personas sobre 30 años que cuentan con este beneficio. De las cuales, la mayoría son mujeres y personas que entraron por algún tipo de cupo especial, donde muchas de ellas tuvieron que posponer sus estudios, por lo podría ser una medida socialmente negativa.

“No sé si financieramente vamos a resolver grandes problemas. Yo espero que estas cosas se analicen a la luz de los datos y al menos nuestra opinión, es que en términos económicos no es una gran solución y en términos sociales eso es un impacto para muchas familias”, indicó. Otros desafíos para el mundo universitario El exdecano y experto en administración estratégica también abordó otros desafíos para la educación superior, en relación a la necesidad de que el Estado “incluya mejor a sus propias universidades en la solución de los problemas”.

“Hay un segundo desafío que es fundamental. El mundo está cambiando en términos tecnológicos y necesitamos incorporar las tecnologías. Siempre lo vemos sólo desde un lado negativo, es decir, en qué medida las nuevas tecnologías van a sustituir puestos de trabajo.

Pero esto también tiene un lado positivo, en la medida que las nuevas tecnologías nos ayudan a resolver problemas sociales, nos ayudan a generar nuevas oportunidades de negocios, nos ayudan a generar una mejor sociedad. Ahí definitivamente hay un desafío tremendo, en relación a incorporar estas tecnologías para generar nuevas ofertas académicas, para investigar de un modo distinto y construir más decisivamente la resolución de los problemas del país”, afirmó Muñoz.