Cada 13 de mayo retorna a las calles la procesión del Cristo de Mayo, que también es conocido como el "Señor de los Temblores", pues sus orígenes se remontan al violento terremoto que afectó a la zona central en 1647. La historia del Cristo de Mayo Su nombre es originalmente el "Señor de la Agonía", cuya estatua se encuentra en la Iglesia San Agustín en el centro de Santiago, la cual fue protagonista de un hecho inexplicable: su corona de espinas descendió hasta su cuello durante el fuerte sismo que golpeó a la capital (se estima que fue de magnitud 8. 5) el 13 de mayo de 1647 y que generó graves daños estructurales y la muerte de cerca de mil personas.
Sn embargo, el Cristo de Mayo no sufrió daños más allá de lo ocurrido con la corona. La leyenda del Cristo de Mayo Tras estos hechos nació la leyenda del Cristo de Mayo, la cual asegura que cada vez que no sale a procesión, un terremoto puede azotar al país. Según explicó en diálogo con TVN el padre Francis Shinkut, de la iglesia San Agustín, "era un signo milagroso de que Cristo no cayó al piso después de que muchas fachadas de la iglesia sí cayeron porque fue un terremoto de gran magnitud y obviamente, la corona que estuvo en la cabeza bajó al cuello por los movimientos del sismo y por eso lo que tiene ahora en la cabeza fue para reemplazar la corona de espina".
En esa línea, detalló que "según el mito, que cuando intentaron subirla, la tierra temblaba y decidieron dejarla así". El vínculo con la "Quintrala" Una de las leyendas –narrada por el antiguo historiador Benjamín Vicuña Mackenna– cuenta que, mientras se reconstruía la iglesia de los agustinos tras el fuerte terremoto de 1647, la escultura del Cristo de Mayo habría sido llevada a la casa de la "Quintrala", debido a la estrecha relación que mantenía con dicha comunidad religiosa. Supuestamente, mientras azotaba a uno de sus sirvientes, Catalina de los Ríos y Lisperguer habría cruzado miradas con Cristo, generándole una incomodidad que la llevó a mandar a retirar a la figura de su casa.
De hecho, tal episodio fue incluso tratado en la serie TVN (1987) "La Quintrala", en donde muestran el enfrentamiento entre la mujer y la figura. Es más, en su testamento, que algunos consideran como la fuente de su arrepentimiento, dejó gran parte de su fortuna con la esperanza de ser salvada en el purgatorio. En este histórico documento, rescatado en el Archivo Nacional, la mujer les dejó una suma de dinero para ser gastadas "en la fiesta de nuestro padre San Agustín", con motivo de "la fiesta del santo Cristo que se celebra 13 de mayo de cada año, para que sea perpetua esta renta para siempre y se gasten en cada un año en dicha fiesta".