En el primer encuentro anual de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), el sábado pasado, las federaciones señalaron que "nos encontramos desarrollando una estrategia política clara y robusta de agitación y movilización, con la convicción de sostener una coordinación nacional en articulación con diversas organizaciones del mundo social, no solo estudiantil". Lo anterior, por el anuncio del recorte del 3% ordenado por Hacienda al Ministerio de Educación y resto de carteras, además del planteamiento del Gobierno de restringir el acceso a la gratuidad para mayores de 30 años y aquellos que hayan sido condenados por delitos violentos. Cerca de 20 federaciones estudiantiles integran hoy la Confech, pero, "sin perjuicio de ello, existe un montón de universidades que no tienen la orgánica de una federación, pero que aún así asisten", asegura Angie Morán, vocera de la organización.

De la reunión, participaron 14, entre ellas, U. Católica, U. de Santiago, de Talca, Valparaíso y La Serena.

Y sus primeras declaraciones ya levantaron opiniones encontradas de distintos actores. Sergio Bobadilla (UDI), presidente de la comisión de Educación de la Cámara de Diputados, sostiene que "esperamos de este Gobierno que nunca más ceda a chantajes ideológicos y antidemocráticos. Acá, tenemos el deber moral de preocuparnos de los derechos humanos de los que van a estudiar, de los que quieren surgir en la vida.

A los violentistas, este Gobierno les debe quitar todo beneficio pagado con nuestros impuestos". Lee la nota completa en la nueva edición de El Mercurio.