Este viernes la Fiscalía Regional de Los Ríos informó el hallazgo de osamentas humanas a 60 metros de la casa de Julia Chuñil, en la comuna de Máfil, en medio de la búsqueda de su cuerpo. Según mencionó hoy durante la audiencia de revisión de medidas cautelares de los hijos de Chuñil la fiscal jefe en Los Ríos, Tatiana Esquivel, el 16 de enero, el segundo día de rastreo por parte de Carabineros y el Ministerio Público en la propiedad de Chuñil, "se encontró una bolsa enterrada con más de sesenta restos óseos a pocos metros de su casa habitación". De acuerdo al ente persecutor, "alguien intervino el terreno, alguien dispuso esos restos de manera que no fueran visibles".

Se confirmó que la muestra corresponde a osamentas humanas y serán sometidas a un peritaje de ADN para determinar la identidad del cuerpo. Entre las diligencias también se hallaron restos de sangre humana en el predio, "incluyendo en una bodega, superficie con patrones de proyección, una almohada en el interior del domicilio y herramientas como un machete y la cabeza de un hacha". Cabe recordar que por el caso están imputados los tres hijos de Julia Chuñil -Javier y Jeannette Troncoso Chuñil, y Pablo San Martín- por los delitos de parricidio, inhumación ilegal y robo con violencia e intimidación frustrado.

Javier Troncoso se encuentra en prisión preventiva, mientras Jeannette y Pablo cumplen arresto domiciliario y arraigo nacional. En tanto, el ex yerno también fue detenido en calidad de encubridor pero dejado con arresto domiciliario nocturno. Desaparición y primeras teorías Julia Chuñil Catricura, de 73 años, fue vista por última vez en la comuna de Máfil el 8 de noviembre de 2024.

Según declararon sus cercanos, Chuñil era presidenta de la Comunidad Indígena de Putraguel, que busca la protección de 900 hectáreas de bosque nativo en la comuna de Máfil. Por ello, desde un principio apuntaron que su desaparición podría tener fines políticos dado su perfil "activista". En sus primeras declaraciones los familiares aseguraron que previo a su desaparición, Chuñil habría sido objeto de amenazas de muerte de personas interesadas en utilizar los terrenos para la tala de árboles, por lo que realizaron una denuncia por presunta desgracia.

Con el pasar de los días presentaron una querella criminal contra todos quienes resulten responsables de su desaparición. Desde un principio, la versión de la familia de Chuñil fue imputar el delito de homicidio al empresario Juan Carlos Morstadt. "La quemaron"En septiembre del 2025, las abogadas querellantes afirmaron haber encontrado en el sistema de Fiscalía en Línea una minuta presentada por otro persecutor, donde se menciona una interceptación telefónica a Morstadt en la que habría afirmado que la activista fue quemada.

En ese entonces, la familia de Chuñil emitió un comunicado en el que sostuvieron que "con mucho dolor en nuestros corazones, después de meses de búsqueda incansable, de marchas, gritos y apoyo de tantas personas solidarias, hoy debemos enfrentar una verdad brutal", agregando que "el principal sospechoso que hostigaba y manipulaba a Julia, le confesó a su padre: 'La quemaron'". "Exigimos que la investigación siga y que el responsable entregue a Julia, que se le dé el descanso digno que merece y que pague por el dolor causado. Nos mantendremos firmes en su nombre, contra la tristeza, los montajes y hasta el asesinato de los animales que eran parte de su vida", agregó la familia.

La tesis fue reforzada los próximos días por la familia. Pablo San Martín, hijo de Chuñil, había dicho que "interfirieron el teléfono de Juan Carlos Morstadt y él dice, le conversa a su papá, que a mi mamá la quemaron". En entrevista con 24 Horas, Morstadt aseguró que aquello "es totalmente falso" y que "mi papá tiene 93 años, estuvo en la clínica en este periodo, yo podría hablar lo que quiera con él".

En su última aparición pública, en un concierto del cantante Manu Chao, San Martín Chuñil mencionó que "nosotros estamos pasando por un momento muy terrible de no saber dónde está mi madre. Escuchar, leer en un informe que a Julia Chuñil la quemaron, para nosotros es muy terrible". "Para nosotros no es muy grato estar acá, con la tristeza que tenemos por no tener a nuestra madre al lado y que nos estén culpando a nosotros es terrible", enfatizó.

Detención de familiaresEl caso dio un vuelco la madrugada del 14 de enero de 2026, cuando se informó la detención de los tres hijos de Chuñil por el delito de parricidio y a un ex yerno por homicidio calificado en calidad de encubridor. Además, a los cuatro se les acusó el delito de robo con violencia e intimidación frustrado. Tras la detención de los cuatro se activó un operativo de búsqueda en el terreno de la casa de Chuñil tras un "dato" entregado a quienes lideran la investigación de que el cuerpo de la mujer podría estar ahí.

Para la búsqueda se utilizó maquinaria pesada y un tribunal autorizó la demolición de la vivienda y bodega en el lugar. En la segunda jornada de formalización el Ministerio Público expuso su teoría del crimen: los cuatro imputados vivían con Chuñil mientras que un adulto mayor de 90 años residía en una dependencia contigua a la casa habitación. Javier Troncoso, en estado de ebriedad, habría agredido al adulto mayor para robarle su pensión de cerca de $210.

000, ante lo que Chuñil habría intervenido. Afuera del inmueble, Troncoso habría aprovechado el deteriorado estado de salud de su madre para golpearla y posteriormente asfixiado, provocando su deceso. Tanto Troncoso como San Martín habrían ocultado el cuerpo, mientras que Jeannette con el ex yerno habrían ayudado a encubrir los delitos.

Entre todos habrían acordado ocultar el cadáver, quemar sus vestimentas, guardar silencio en torno al hecho, y mentir ante las autoridades presentando una denuncia de presunta desgracia para desviar la investigación. De acuerdo con los antecedentes del caso, Julia Chuñil habría sido víctima de violencia intrafamiliar desde el 2022 hasta el día de su muerte por Javier Troncoso, lo que manifestó en su culto religioso en semanas previas a su deceso. Figura y rol "activista" de Chuñil Desde su desaparición en 2024 la figura de la mapuche fue protagonista en varias manifestaciones, donde se utilizaba el retrato de la mujer junto a la frase "¿Dónde está Julia Chuñil?

". Casi un mes después de su desaparición, el 10 de diciembre de 2024 en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, el ex Presidente Gabriel Boric se refirió al hecho y mencionó: "Quiero aquí aprovechar la instancia para expresar mi preocupación y la ocupación también del Estado por la desaparición de Julia Chuñil Catricura, defensora ambiental de su comunidad, quien se encuentra desaparecida hace varias semanas". El 2 de octubre de 2025, luego de que la familia expresara que la mujer habría sido "quemada", el ex Mandatario abordó extraoficialmente el caso en los patios de La Moneda.

Ahí señaló que "quiero manifestarle a todo el pueblo de Chile que nadie puede ser indiferente cuando desaparece una persona, como es el caso de Julia Chuñil". "Exigimos que se sepa toda la verdad porque en Chile no puede haber espacio a la impunidad. Julia Chuñil como defensora ambiental de la comuna de Máfil, pero que yo creo representa no solo al pueblo mapuche, sino a la gran mayoría de los chilenos y chilenas, es una persona que merece verdad y justicia", sostuvo Boric.

Días después, el 13 de octubre, la fiscal Esquivel por primera vez que señaló que Chuñil no podía ser considerada activista medioambiental, contradiciendo la consigna que fue respaldada por el Ejecutivo. "No existen antecedentes que permitan afirmar que ejerciera una labor política o de activista organizada. Más bien se trataba de una mujer dedicada a su familia y a sus actividades agrícolas, con una vida propia del ámbito rural", sostuvo la persecutora.