El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó al gobierno de Estados Unidos de urdir una mentira con fines políticos para desprestigiar al general Raúl Castro y fabricar un pretexto que justifique una ataque militar contra la isla. «Estados Unidos miente», aseveró el mandatario tras conocer la imputación del Departamento de Justicia estadounidense contra el líder revolucionario cubano, a quien Washington señala por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en febrero de 1996. En un mensaje difundido a través de la red social X, Díaz-Canel calificó la acusación como «una acción política, sin ningún basamento jurídico», destinada únicamente a «engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba».

El jefe de Estado cubano insistió en que la maniobra estadounidense evidencia «la soberbia y la frustración» que siente «el imperio» ante «la inquebrantable firmeza de la Revolución cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo». EE. UU.

carece de legitimidad y jurisdicción para imputar a Castro El gobierno cubano planteó que los Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para imputar a Castro. «Se trata de un acto despreciable e infame de provocación política, que descansa en la manipulación deshonesta del incidente que llevó al derribo sobre el espacio aéreo cubano, en febrero de 1996, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, cuya reiterada violación del espacio aéreo cubano con fines hostiles era de ostensible dominio público», indicó en un comunicado. Recordó que entre 1994 y 1996 presentó más de 25 denuncias formales ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de EE.

UU. (FAA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) por las reiteradas incursiones hostiles de esa organización. También advirtió directamente al entonces presidente estadounidense, Bill Clinton, sobre la gravedad de esas transgresiones, advertencias que, según La Habana, fueron sistemáticamente ignoradas.

Asimismo señaló que la respuesta que se produjo ante la violación de su espacio aéreo «constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad». «La inacción del gobierno estadounidense dejó en evidencia su complicidad con la planificación y ejecución desde su territorio de acciones violentas, ilegales y de carácter terrorista», subrayó un comunicado oficial del Partido Comunista de Cuba. El texto confrontó el historial de Washington en la región y calificó como una demostración de «gran cinismo» que la acusación contra Castro sea formulada por «el mismo gobierno que ha asesinado a cerca de 200 personas y destruido 57 embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, con el uso desproporcionado de la fuerza militar».

Díaz- Canel rechaza «rídiculo intento» de EE. UU. de menoscabar heroísmo de Castro Ante la arremetida por parte de la administración del Donald Trump, Díaz-Canel reivindicó la figura de Raúl Castro, a quien describió como un líder que «ganó el amor de su pueblo» y el respeto de «otros líderes de la región y del mundo».

«La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el General de Ejército Raúl Castro», afirmó. «Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe», apuntó. El Gobierno de Cuba ratificó su compromiso con la paz, pero también su «firme determinación de ejercer el derecho inalienable a la legítima defensa».