Una de las iniciativas más visibles, fijada por la Estrategia Nacional de Electromovilidad, es la electrificación de nuestro transporte automotriz, particularmente el transporte público, incluyendo Santiago y la flota de buses eléctricos más grande del mundo fuera de China. Y aunque el parque privado de vehículos eléctricos e híbridos ha aumentado en cifras más conservadoras y de adopción temprana, según la Asociación Nacional Automotriz de Chile, la tendencia seguirá al alza, con un crecimiento en 2026 de 60%. Relacionado a lo anterior, el incremento en inversiones en transporte locomotriz eléctrico (metro, trenes de cercanías e interregionales) también contribuye de manera importante a disminuir la dependencia del precio de los combustibles en el transporte.

Otra de las políticas público-privadas relacionadas con la electrificación es la subvención al recambio a calefacción eléctrica y aire acondicionado, llevada a cabo en distintas regiones del centro y sur del país. Aunque esta iniciativa ha estado más enfocada en reemplazar la calefacción a leña, se puede extender el beneficio para reemplazar la calefacción a parafina. Lo anterior hace poco sentido si no se robustece nuestra red eléctrica para hacerla menos dependiente de los hidrocarburos y fortalecer nuestra generación de energías renovables, en particular las no convencionales, como la eólica y fotovoltaica.

La Ley de Transición Energética, así como las actualizaciones de diversas normas técnicas, permitirán implementar, de manera más ágil y costo-efectiva, sistemas de generación y transmisión fiables y resilientes, con protagonismo de energías renovables. Y aunque la dependencia mundial y local en los hidrocarburos está lejos de desaparecer, incluso a largo plazo, la electrificación de nuestra matriz energética generada con alternativas distintas a los hidrocarburos, especialmente energías renovables, alivia notablemente la presión que tiene Chile y aprovecha las particularidades de nuestro territorio en cuanto a sol y viento, mejorando la soberanía de nuestra generación energética.