La bancada de diputados del Partido por la Democracia (PPD) e Independientes denunció este domingo que el parlamentario Jaime Araya ha sido objeto de una campaña de amenazas y hostigamiento que incluso llegaron a las amenazas de muerte, luego de que el legislador anunciara un masivo número de indicaciones al proyecto de “reconstrucción nacional” del Gobierno. En un episodio del podcast Provócame, Araya afirmó que desde la oposición llegarían con miles de indicaciones al inicio de la discusión legislativa: “Si nosotros estamos en las 300 [indicaciones], probablemente el PC va a llegar con 600, el Frente Amplio va a llegar con 1000. Por eso yo creo que va a mandar cerca de las 2.

500 tranquilamente, si uno suma Partido Socialista, Partido por la Democracia, Partido Comunista, Frente Amplio y Democracia Cristiana. Y más las indicaciones que los otros van a tener que hacer necesariamente para no quedarse afuera de esto”. Al respecto, agrego que “decían que amenazábamos con inundar de indicaciones el proceso.

No es una inundación, ya estamos en un tsunami, un maremoto”. Las declaraciones generaron la molestia del oficialismo. La ministra vocera, Mara Sedini, sostuvo que “los mismos que hace una semana, sin conocer el proyecto, amenazaban con ir al Tribunal Constitucional, sin haber leído un articulado, hoy lo que buscan es bloquear”.

En tanto, el Presidente José Antonio Kast publicó en su cuenta de X que lamenta que el objetivo sea “obstaculizar y boicotear”. Araya confirmó hoy a El Mercurio que ha recibido amenazas de muerte y detalló que entre los insultos figuran “asqueroso”, “vendepatria” y “traidor, mereces pena de muerte”, todos desde diferentes números y algunos desde el extranjero. En sus redes sociales, el parlamentario escribió: “Han sido brutales los señores del ultrafacherio, insultos, groserías, acoso, pero tenemos clarísimo que esta mala reforma no puede tratarse de lo que le importa a los más ricos”.

Mediante un comunicado, la bancada PPD e Independientes expresó su preocupación con el caso, subrayando que los mensajes han llegado incluso a su teléfono personal. “En democracia existen diferencias y desacuerdos frente a determinados proyectos de ley y la forma en la cual estos se tramitan, sin embargo, otra cosa muy distinta es que sectores de la derecha y extrema derecha se orquesten para atacarlo con un nivel de odiosidad que no veíamos hace tiempo. Esta es una expresión de violencia política inaceptable y que debe ser rechazada transversalmente”, lamentan desde la colectividad.

Además, aseveraron que “esta sobrerreacción sólo se entiende por la desesperación que existe ante un mal proyecto, que ha sido ampliamente desacreditado por organismos técnicos, y que sigue perdiendo apoyo ciudadano cada día”.