El golpe obligó a los “Dragones Celestes” a reaccionar, aunque el trámite se vio interrumpido por la temprana salida de Felipe Espinoza, quien debió abandonar el campo por lesión a los 26 minutos, siendo reemplazado por Dilan Rojas. Pese a las dificultades, Iquique logró equiparar las acciones en el cierre del primer tiempo. A los 45 minutos, el experimentado delantero Álvaro Ramos convirtió el empate 1-1, resultado con el que ambos equipos se fueron al descanso.
En la segunda mitad, el cuadro nortino intentó inclinar la balanza a su favor, generando algunas aproximaciones, pero sin la contundencia necesaria. A los 65 minutos llegó el golpe definitivo: tras una jugada iniciada por Nicolás Muñoz, el recién ingresado Sebastián Parada anotó el 2-1 para los quillotanos, desatando la celebración local. Con el marcador en contra, Deportes Iquique adelantó sus líneas y realizó modificaciones ofensivas, incluyendo los ingresos de Bryan Garrido y Dylan Arias.
Sin embargo, las oportunidades no lograron concretarse ante una defensa local que supo resistir y un sólido desempeño del arquero Nicolás Peranic. En los minutos finales, el conjunto celeste apeló más al empuje que al fútbol, generando algunas llegadas que no lograron traducirse en el ansiado empate. Ni los intentos de Franco Ledezma ni los remates de media distancia lograron vulnerar el arco rival.
Tras seis minutos de tiempo adicional, el pitazo final confirmó una nueva frustración para Deportes Iquique, que suma apenas 6 puntos en ocho partidos, instalándose en una preocupante posición en la tabla. El complejo presente deportivo aumenta la presión sobre el plantel y el cuerpo técnico, que deberán revertir con urgencia el rumbo si pretenden mantenerse en la lucha por objetivos mayores en la temporada. El próximo desafío para los Dragones Celestes será ante Santiago Wanderers, en el estadio Tierra de Campeones, donde estarán obligados a sumar para comenzar a salir de la crisis que los tiene en el fondo de la clasificación.