A estos hallazgos se suma un tercer procedimiento en Longaví, donde la policía civil incautó 465 plantas de cannabis desde un punto de cultivo clandestino, con ejemplares que alcanzaban entre 1,8 y 3 metros de altura. Tras los operativos, el Ministerio Público instruyó que todas las sustancias incautadas fueran remitidas al Servicio de Salud del Maule, organismo que realizará los análisis correspondientes y su posterior destrucción, conforme a los protocolos establecidos.