"No somos unidimensionales en términos de la vida diaria, sino multidimensionales, y eso es lo que busca mostrar el estudio", remató. Cuatro formas de vivir el riesgo dentro de un mismo país Según la capacidad de respuesta y de los recursos que se disponen, el estudio definió cuatro grupos o formas de vivir el riesgo en el país: "desbordados,tensionados,frágiles" y "adaptativos". "Los 'desbordados' tienen (un peligro de) alto riesgo y baja capacidad de respuesta en términos de contar con recursos que le permitan sobrellevarlo.
Tiene los mayores temores y preocupaciones por lo que se le viene en el futuro. Están cruzados por el nivel socioeconómico, son más vulnerables", explicó Valenzuela. En este segmento, un 82,6% declara dificultades para cubrir gastos básicos y un 44,3% ha sido víctima de delito.
Respecto a los "frágiles", correspondientes al 20% de los entrevistados, "son un grupo que tiene bajo riesgo, pero también declara baja resiliencia. Entonces, son grupos que se mueven en la cornisa o en el límite. Les surgen algunas dificultades que los puedan mover de los riesgos y pueden ser fácilmente movidos al grupo de los desbordados", describió la vocera del MRR.
Luego están los "tensionados", que "son aquellos que tienen altos niveles de riesgo y también resiliencia alta. O sea, perciben los problemas, pero declaran tener mayor capacidad de respuesta, y ese es un 21,2% de la muestra", añadió. Por último, "están los 'adaptativos', que son los que declaran una resiliencia alta (capacidad de respuesta frente a las vulnerabilidades) y tienen riesgos bajos.
Son los que están en mejor posición, porque controlan el riesgo, tienen una percepción menor de lo que les pueda ocurrir y, además, tienen una capacidad de respuesta más alta", dijo Valenzuela. El estudio indica que un 72,4% de los encuestados podría sostener sus gastos entre uno y tres meses sin ingresos, reflejando una situación de mayor estabilidad relativa.