No satisfechas con eso, Martina y Trinidad también proyectan lanzar una aplicación de dispositivos móviles, donde la información de los hongos del Sarao será interpretada por las alumnas en lengua de señas. Belén Llaitul y Emanuel Reyes están profundizando en los avances textiles, específicamente, en los bioplásticos, con la intención de transformarlos en prendas impermeables a través del uso de papas. Además, ambos se encuentran desarrollando una experiencia lúdica llamada “El Lenguaje del Bosque”, donde a través de los juegos de mesa, los infantes puedan aprender las características de los bosques de la zona.
En el caso de Rafaela Tapia, alumna de 8º básico, su propuesta está orientada a la prevención de desastres naturales para personas con discapacidad, especialmente a los sordos y sordas. Para ello, la escolar se encuentra diseñando un reloj especial que vibra en caso de terremotos, tsunamis o erupciones volcánicas. De esta manera, las personas alcanzarían a reaccionar y resguardarse en una hipotética catástrofe natural.