Un estremecedor hallazgo vivió una familia en Providencia mientras desocupaban las bodegas de una vivienda que arrendaron en avenida Manuel Montt: una tumba y osamentas. A través de Instagram, el constructor civil Juan Pablo Espinoza relató el descubrimiento: "Estábamos en plena faena de remodelación, de pintura, en una casa que remodelé esta semana en Providencia y que tiene 100 años de antigüedad. Hay una tumba, por lo que podemos ver tiene restos de huesos".

A un costado, había una lápida con el nombre de Eulalia Briones Flores cuyo deceso habría sido el 23 de junio de 1974. "Es una casa grande de 300 metros cuadrados que estaba lista para restaurar", ahondó Briones. "Contraté a unas personas que pudieran hacer esta pega -desocupar la bodega- pero con mi padre y mi hermano les dije que lo hiciéramos nosotros y le dejamos las cosas afuera de la casa para que se las lleven".

"Nos pusimos a desocupar las bodegas y llegamos a este espacio. Empezamos a limpiar y mi papá se aburrió en un minuto y le dije, ya estamos en esta, terminemos la pega. Agarro estas tres placas, las miré como unas tapas de alcantarillado.

Eran bien pesadas, las llevé de a una y cuando llego de vuelta mi papá me dice, acá hay una tumba". En ese instante, Juan Pablo Espinoza y su padre quedaron impactados. "empezamos a encontrar huesos cortados", relató.

Su hermana, Claudia Espinoza comenta que "escarbamos un poquito con mucho respeto, porque nos dimos cuenta de lo que podía ser, y claramente habían huesitos ahí". Dieron aviso a Carabineros y posteriormente a la Policía de Investigaciones, institución que envió una brigada para periciar los restos. En ese contexto, el comisario Javier Campos indicó que "al análisis de las mismas, se determinó que estas no serían de origen humano, conforme a las características externas que tienen estos restos".

Sin embargo, las diligencias investigativas continúan para determinar el origen exacto de los restos.