En Cholchol, Región de La Araucanía, a más de tres mil kilómetros de la Antártica, estudiantes del Liceo Bicentenario James Mundell están tendiendo un puente literario hacia el continente blanco. Bajo la conducción del profesor de Lenguaje Miguel Pincheira, jóvenes de la comuna participan en la elaboración del libro “Cuentos Antárticos y algo más”, obra para niños y niñas de entre 5 y 8 años, enmarcada en el programa Embajadores Antárticos de la Fundación Huellas Magallánicas. El docente ha articulado un trabajo pedagógico que convirtió la sala de clases en un taller de escritura creativa.

Ha guiado a los estudiantes en un proceso que combina investigación, lectura, redacción y revisión literaria, acercándolos a temáticas antárticas: la geografía, la fauna del océano Austral, las hazañas de marinos y científicos, y la dimensión humana de quienes trabajan en uno de los entornos más extremos del planeta. Según comentó Pincheira, “esta experiencia busca romper la idea de que la Antártica es asunto exclusivo de Magallanes y la instala como patrimonio de todo el país”. Los alumnos se han aproximado a hitos de la historia antártica chilena como el rescate liderado por el Piloto Pardo, las operaciones del AP 45 “Piloto Pardo”, la labor de científicos en bases polares y la fauna que habita el continente blanco, transformando datos y testimonios en narraciones para lectores de cinco años.

El libro reúne seis historias: “El abrazo que cruzó el mar”, “El gran viaje de papá a la Antártica”, “Ramón y el buque de valientes”, “Estela y los secretos de los hielos”, “Joakrill y el barco valiente” y “Pipo y la Estrella del Austral”, inspiradas en episodios del quehacer antártico chileno. El proyecto reúne a la Fundación Huellas Magallánicas, la Fundación Valle Hermoso, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y la Carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha. “Cuentos Antárticos y algo más” estará disponible durante el primer semestre del presente año como herramienta para profesores, familias y bibliotecas escolares interesadas en sembrar la curiosidad por el Territorio Chileno Antártico.