Una jornada marcada por el entusiasmo, el aprendizaje y la proyección internacional vivió la selección chilena de Tchoukball, que el pasado miércoles protagonizó un partido de exhibición en el Colegio Héroes de la Concepción, en La Serena, como parte de su preparación para el VII Campeonato Panamericano que se disputará en Bogotá, Colombia. La actividad, organizada por el Club Tchoukball Chile, permitió mostrar en cancha el crecimiento de una disciplina que poco a poco gana espacio en la Región de Coquimbo, con una sólida base de jóvenes deportistas provenientes de establecimientos educacionales de La Serena y Coquimbo. Se trata además de la primera participación oficial de Chile en la categoría Sub 18 en un torneo validado por la federación internacional de este deporte.
La presidenta del Club Tchoukball Chile, María Claudia Flores Klárik, destacó el desafío que representa esta experiencia internacional. “Tenemos el orgullo de ser el primer club constituido bajo la Ley del Deporte en esta disciplina en el país. Hoy nuestro gran objetivo es representar a Chile en el Panamericano y estamos gestionando apoyos con la Municipalidad de La Serena, la Embajada de Taiwán y ahora también con el Seremi.
Confiamos en que lo vamos a lograr”, afirmó. Por su parte, el entrenador de la selección, Wladimir Cuevas, valoró el crecimiento que ha tenido este deporte en la zona. “Recuerdo cuando comenzamos a difundir esta disciplina en el colegio usando mesas de madera en lugar de marcos.
Hoy contamos con implementación adecuada gracias al apoyo de la Embajada de Taiwán y hemos formado una base de jugadores con proyección”, comentó. En el área física, el preparador José Alberto González explicó que el trabajo apunta a sostener la intensidad propia de un campeonato internacional. “El entrenamiento en la playa complementa el trabajo técnico con resistencia y adaptación al esfuerzo continuo”, detalló.
El seremi del Deporte, Ismael Zapata, también valoró la actividad y destacó el impacto formativo de esta disciplina. “Es primera vez que veo el Tchoukball y me gustó mucho, porque es dinámico, rápido y sin contacto físico. Mi compromiso es colaborar en su difusión para que siga creciendo”, señaló.
La ilusión también se refleja en los jugadores. Daniel Padrón destacó el carácter regional del equipo y aseguró que “muchas veces las selecciones se concentran en Santiago, pero este deporte creció aquí en la región y queremos dejarlo todo en Colombia”. Más allá de la competencia, el Tchoukball —creado en la década de 1970 por el biólogo suizo Hermann Brandt— es reconocido por la UNESCO como un “deporte para el desarrollo, la integración y la paz”, promoviendo valores como el respeto, la cooperación y la sana convivencia.