La Región del Biobío registró una tasa de desocupación del 10% durante el trimestre enero-marzo de 2026, consolidándose como la más alta del país, por encima del promedio nacional de 8,9%. De acuerdo a los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), este sostenido panorama para la zona se explica principalmente porque la fuerza de trabajo experimentó un alza sólo de 2,8%, crecimiento que no logra igual el avance de 1,6% en la creación de puestos de trabajo. Esta incapacidad del mercado laboral para absorber a las personas que buscan empleo provocó que la cantidad de desocupados en Biobío se disparara 14,3% en los últimos doce meses.

El estancamiento en la creación de empleo de calidad ha derivado en un preocupante aumento del mercado laboral no regulado. La tasa de ocupación informal se ubicó en 27% en el Biobío, cifra que también supera el promedio país. Este incremento de 1,9 puntos porcentuales en un año fue impulsado por los trabajadores por cuenta propia y el servicio doméstico.

Activación de proyectos Frente a este escenario, Álvaro Ananías, presidente de la Cámara de la Producción y del Comercio (CPC) Biobío, advirtió que “el 27% en la tasa de informalidad es el síntoma de una región que está buscando sobrevivir ante la falta de certezas para la inversión formal. No podemos permitir que el Biobío se resigne a estas cifras de dos dígitos”, manifestó. El escenario laboral también encendió las alertas en el mundo sindical.

Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria de la Región del Bíobío, calificó el aumento sostenido del desempleo como una señal preocupante. “Esta tendencia que se sigue marcando es una muy mala señal. Nos preocupan diversas materias, entre ellas la falta de presentación en la región de proyectos que se estén avanzando en materia de permisos, nuevos proyectos de desarrollo, tanto en infraestructura como desarrollo de la industria, que es lo que más nos preocupa”, detalló.

En esa línea, desde la CPC Biobío, Ananías hizo un llamado al Gobierno para que implemente políticas públicas que permitan con urgencia destrabar proyectos de inversión, otorgar certezas jurídicas y generar incentivos reales para la reactivación. “La Región del Biobío ha sido históricamente el motor industrial de Chile, pero hoy ese motor necesita señales claras y un compromiso estatal que esté a la altura de esta emergencia laboral”. Reuniones con el Gobierno Para Montes existe una suerte de "combinación letal" que impide salir del estancamiento.

La falta de alternativas de inversión, cruzada con las recientes medidas de contención de costos anunciadas por el Gobierno como los recortes que afectan a los programas de capacitación y certificación, limitan las oportunidades de generar nuevas fuentes de empleo. El dirigente agregó que “hoy estamos junto a un grupo de dirigentes sindicales de la Mesa por la Defensa del Empleo, acá en Santiago, para reunirnos con las carteras de Trabajo, Economía y Energía, a quienes les vamos a plantear justamente nuestra mirada de preocupación y ya más que de preocupación, desesperación respecto de esta tendencia en la alta tasa de desocupación en la Región del Biobío y la baja presentación de proyectos” El último reporte del INE evidenció nuevamente que, por género, el desempleo impacta con mayor fuerza a las mujeres. El 11,3% es de afectación femenina, mientras que en los hombres alcanzó un 9%.

Sin embargo y de manera paradójica, el crecimiento del 1,6% de la fuerza laboral fue sostenido principalmente por mujeres.