La tensión ya se palpó en redes: legisladores salieron a afirmar que las cifras del Ministerio de Hacienda no coinciden con reportes públicos y pidieron al ministro revisar su relato (este choque anticipado le pone tono y filo a su exposición). La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, ha tenido un arranque complejo: su gestión fue empañada por la polémica salida de la subdirectora de Inteligencia de la PDI, una decisión que aún no tiene una explicación clara y que tensó las relaciones con esa institución y similares. Diputados ya han encendido los focos en ese capítulo y la presencia de la ministra en el Congreso será uno de los puntos calientes, donde explicará tanto su estrategia de seguridad como las decisiones que han generado fricción.

En Relaciones Exteriores, Francisco Pérez deberá responder sobre temas que van desde la política migratoria internacional hasta episodios puntuales, como la frustrada detención de Apablaza en Argentina, que incluso llevó al canciller a ratificar ante la prensa que “el error ya fue aclarado”. Este tipo de situaciones revela cómo decisiones estratégicas en el extranjero terminan siendo parte del debate interno que este gabinete deberá enfrentar sin evasivas. El resto del equipo ministerial llega con más temas encima de la mesa: desde Medio Ambiente, pasando por Educación, además de Justicia y Derechos Humanos, hasta Obras Públicas, Economía y Energía.

Muchos traen su propio historial de primeros meses complicados: retiro de decretos del Gobierno anterior, críticas por ajustes fiscales, tensiones judiciales, y decisiones ideológicas que no pasan inadvertidas en los pasillos del Parlamento. La vocera de Gobierno, Mara Sedini, no será bienvenida en el Senado, pero sí en la Cámara de Diputados, para dar explicaciones sobre comunicaciones oficiales y la reforma a TVN –un pulso que ya está cargado incluso en las redes sociales, donde diversas cuentas cercanas al Gobierno han reclamado problemas de gestión comunicacional en la Secom–. Todo este desfile ocurre en un contexto más amplio: el actual Ejecutivo enfrenta críticas por el manejo económico, una caída en la aprobación y debates sobre seguridad y política exterior que dan fuerza al relato de un Gobierno tensionado con sus propios votantes y su base legislativa.

Este paquete completo de audiencias ministeriales funciona como una especie de termómetro político: permitirá medir no solo las capacidades de cada ministro frente al Congreso, sino también la cohesión interna del gabinete y, por extensión, la salud política del propio Gobierno de Kast en su primer mes de gestión.