"Defensas como esta muestran lo peor de un partido político que busca validar ademas la lucha de clases como mecanismo de división de la sociedad", subrayó. Alejandro San Francisco, académico de la U. de Tarapacá, planteó por su parte que "el leninismo en el Partido Comunista de Chile es una definición fundacional y continua.
La colectividad nació en 1922, como señala Hernán Ramírez Necochea en su libro Origen y formación del Partido Comunista de Chile (Moscú, Editorial Progreso, 1984), y dicho nacimiento se dio eso "en una circunstancia histórica nueva, determinada por el triunfo de la Revolución Rusa y por el desarrollo de la genial actividad revolucionaria de Lenin". "Si se revisa la revista Principios, del Comité Central del PC de Chile, se puede observar muchas veces que aparece Lenin en portada. En numerosas ocasiones el partido se ha definido marxista-leninista (en 1952 se definió estalinista, pero eso duró poco).
En este sentido la mayor curiosidad se dio en los años 60, cuando el Partido Socialista y otras fuerzas como el MAPU o el MIR se definieron también como marxistas-leninistas", destaca. Esto, agrega el experto, "tiene consecuencias ideológicas, como considerar al imperialismo una fase superior del capitalismo, criticar el ultraizquierdismo como una enfermedad infantil del comunismo o relevar aspectos como el centralismo democrático, entre otros. Por otro lado, pese a que Lenin promovió la revolución violenta en El Estado y la revolución (editado en Chile también), la verdad es que el Partido Comunista siguió la vía chilena y no esa fórmula leninista".
"En 1970 el PC dedicó un año a celebrar el Centenario de Lenin, en las más diversas instancias sociales (universidades, por ejemplo) y políticas (homenajes en el Congreso y en la prensa). En fechas emblemáticas vuelve a aparecer: en 2017, para el centenario de la Revolución Bolchevique, en 2024, para el centenario de la muerte de Lenin y en otras circunstancias, aunque hoy tiene menos relevancia que en el pasado. Por lo mismo, no debiera llamar la atención esta continuidad leninista, aunque tenga poco que ver con la realidad de Chile en 2026", cerró.