El presidente de la Comunidad Palestina de Chile, Maurice Khamis Massú, señaló que “es muy importante que el gobierno actúe de forma rápida y contundente para ubicar a estas personas, liberarlas y preocuparse de su integridad física. Tenemos especial preocupación por Macarena Chahuán, una persona muy conocida en nuestra comunidad que ha estado en contacto permanente con nosotros y con los medios”. Según los expertos, el margen de acción del Estado chileno es acotado.
“Lo que corresponde es resguardar el debido proceso”, explica Álvarez. Hasta ahora se sabe que otras 43 embarcaciones siguen rumbo a Gaza para completar la misión autoimpuesta. Allí viajan otros seis chilenos en distintas tripulaciones.
No es la primera vez que una flotilla de estas características termina interceptada. Desde hace más de una década, iniciativas similares han intentado romper el bloqueo marítimo hacia Gaza, generando episodios de alta tensión diplomática. La misma Macarena Chahuán, que figura dentro del grupo de personas detenidas por Israel, ya había sido detenida en otra oportunidad bajo un contexto similar.
Para los analistas, el actual incidente reproduce una lógica conocida: activistas que buscan visibilidad internacional frente a un conflicto prolongado, y un Estado de Israel que responde bajo criterios de seguridad estrictos.