En medio de un escenario marcado por la escasez hídrica, el gobierno regional de Coquimbo avanza en la activación del Plan Caprino, programa de emergencia que contempla una inversión de $1. 320 millones, orientado a apoyar a 4. 292 crianceros y 785 apicultores en toda la región, iniciativa que fue aprobada por el Consejo Regional, en el marco del Plan de Emergencia Hídrica 2026.

Al respecto, el gobernador regional, Cristóbal Juliá, reconoció que existe una gran preocupación, especialmente respecto a los crianceros, ya que muchos han enfrentado situaciones complejas como abortos en sus animales por falta de alimento. “Hoy logramos destrabar las dificultades administrativas que tenía este proyecto y ya estamos en condiciones de avanzar hacia la transferencia de recursos. Esta es una respuesta concreta a una demanda que venía desde hace tiempo.

Nos habría gustado llegar antes, pero los procesos administrativos muchas veces generan retrasos. Hoy estamos en una nueva etapa, mirando hacia adelante, para que nuestros crianceros y apicultores puedan contar con este apoyo”, señaló Juliá. La iniciativa busca asegurar la alimentación animal y sostener la actividad productiva en sectores rurales altamente afectados por la sequía, en una región que mantiene vigente la declaración de zona de catástrofe por déficit hídrico en sus tres provincias.

Cabe destacar que el programa surge en un contexto crítico para el rubro caprino, que representa más del 90% del sistema pecuario regional, y que ha visto disminuir su stock desde 405 mil a 344 mil animales, reflejando el impacto directo de la falta de agua y forraje. En ese contexto, la consejera regional Ximena Ampuero, presidenta de la comisión de Fomento Productivo, sostuvo que el plan llega a cerca de 5. 077 beneficiarios entre crianceros y apicultores.

“Este avance es muy significativo, porque da cuenta del trabajo que hemos desarrollado junto a los dirigentes y la mesa caprina, cumpliendo acuerdos que hoy se traducen en financiamiento concreto. Vamos a seguir impulsando este Plan de Emergencia Hídrica, porque la región necesita fortalecer su actividad productiva y acompañar a quienes sostienen el mundo rural”, indicó la consejera regional. Cabe señalar que esta iniciativa se arrastra desde 2024 y debió enfrentar retrasos asociados a la validación de beneficiarios.

En una primera etapa se identificaron más de 12 mil registros, los que tras un proceso de depuración técnica fueron reducidos a un listado oficial de 4. 292 crianceros, validado con información sectorial. Con esta etapa ya resuelta, el programa avanza hacia su fase decisiva de priorización de recursos por comuna, paso previo a su ejecución a través de los municipios, lo que permitirá concretar la entrega efectiva de los beneficios en el corto plazo.

En términos territoriales, la distribución de la inversión se concentrará principalmente en las zonas con mayor presencia de actividad caprina. La provincia de Limarí concentrará el 45% de los recursos, seguida de Choapa (34%) y Elqui (21%), reflejando la presión productiva en cada zona. Más allá de la entrega de insumos, el Plan Caprino busca sostener una actividad productiva que se desarrolla sobre más del 75% de la región y que depende directamente de la disponibilidad de agua y forraje, factores hoy fuertemente afectados por el cambio climático.