La Mayor Carla Aravena Valenzuela, comisaria de la unidad, enfatizó la gravedad de estos hechos: “Este tipo de acciones no son un juego. El daño psicológico causado a la comunidad escolar es incalculable y las consecuencias legales son reales”, advirtió. Además, recalcó que cualquier amenaza, ya sea escrita o difundida en redes sociales, será investigada con rigor.

Finalmente, la institución confirmó que reforzará las rondas preventivas en establecimientos educacionales, con el objetivo de resguardar la seguridad de estudiantes y docentes, y evitar la repetición de situaciones similares.