Deutsche Telekom está estudiando una posible fusión con su filial estadounidense T-Mobile US, una operación que crearía la mayor compañía telefónica del mundo y establecería un récord en fusiones y adquisiciones (M&A) de empresas cotizadas, según personas con conocimiento del asunto. Deutsche Telekom, que ya posee una participación del 53% en el negocio estadounidense, está en conversaciones preliminares sobre la creación de una sociedad holding que lanzaría una oferta pública de adquisición por las acciones de ambas compañías, dijeron las personas, que pidieron no ser identificadas debido a que la información es privada. La nueva compañía tendría una estructura corporativa única y simplificada que controlaría las operaciones de Deutsche Telekom y T-Mobile, y sería propiedad conjunta de los inversionistas actuales, señalaron.
La entidad resultante podría cotizar en una bolsa estadounidense y en una importante bolsa europea, aunque los detalles aún están siendo definidos, añadieron algunas de las personas. La propuesta cerraría el círculo para Deutsche Telekom tras haber adquirido, sacado a bolsa y posteriormente recuperado una participación en T-Mobile durante los últimos 25 años. La fusión también podría ayudar a reducir la brecha de valorización entre las acciones de la compañía alemana de telecomunicaciones y las de su filial estadounidense, más rentable, y una estructura de propiedad corporativa más simple podría facilitar nuevas operaciones en Estados Unidos.
“Como es práctica habitual, DT y TMUS no comentan especulaciones relacionadas con su actividad corporativa, ni tampoco hay detalles específicos sobre los que podamos comentar en respuesta a su consulta”, dijo un portavoz de Deutsche Telekom en un comunicado enviado por correo electrónico. En conjunto, el valor de mercado de ambas compañías supera al del actual gigante de las telecomunicaciones China Mobile Ltd. , valorado en unos US$ 234.
000 millones. Las conversaciones se encuentran en una fase preliminar y cualquier transacción requeriría apoyo político para concretarse, según las personas. Los detalles del posible acuerdo también podrían cambiar.
Las compañías han considerado una colaboración más estrecha de forma intermitente durante años, y no hay certeza de que decidan avanzar en esta ocasión, añadieron. Obstáculos para el acuerdo La transacción propuesta sería compleja y enfrenta importantes obstáculos, incluida la necesidad de respaldo político en Berlín y Washington. El Gobierno alemán y el banco estatal KfW poseen en conjunto aproximadamente un 28% de Deutsche Telekom, lo que los convierte en los dos principales accionistas y les otorga una gran influencia sobre cualquier acuerdo.
El congresista estadounidense Jim Jordan, presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, dijo este martes que el Gobierno de Estados Unidos analizaría los detalles de cualquier acuerdo. “Que una empresa extranjera adquiera T-Mobile captará la atención de nuestro equipo”, afirmó. Para obtener aprobación, las compañías podrían tener que comprometerse a mantener una presencia significativa en Alemania y a realizar inversiones relevantes en Estados Unidos, según algunas de las personas.
No está claro si el Gobierno alemán apoyaría el acuerdo, dado que implicaría una menor participación en la compañía resultante. También tendrían que convencer a los inversionistas de que los beneficios de crear un grupo de telecomunicaciones multinacional más grande superan las ventajas de mantener dos empresas separadas y más especializadas. Analistas de Citigroup dijeron que no ven beneficios evidentes para los accionistas de T-Mobile a menos que Deutsche Telekom ofrezca una prima significativa.
“La posibilidad de una fusión también plantea la cuestión de si DT estaría dispuesta a pagar una prima significativa para consolidar la propiedad, especialmente porque DT podría argumentar que sus operaciones fuera de EEUU ya están infravaloradas dentro del precio de sus acciones”, escribieron los analistas. Analistas de New Street Research señalaron en una nota que, si bien un acuerdo probablemente sería una “fusión sin prima”, podría valer la pena para ofrecer a las compañías una forma de llevar a cabo grandes adquisiciones en EEUU sin diluir la participación de Deutsche Telekom. Ambas compañías presentan perfiles de deuda y perspectivas de calificación crediticia similares.
Deutsche Telekom tenía una deuda de aproximadamente US$ 170. 000 millones a fines de 2025, de la cual cerca del 90% se clasificaba como de largo plazo. T-Mobile tenía una deuda de US$ 122.
000 millones con una proporción similar de pasivos de largo plazo. Transmisión de voz Deutsche Telekom ingresó al mercado estadounidense en 2001, al adquirir VoiceStream Wireless por US$ 56. 000 millones y rebautizarla como T-Mobile, la misma marca que utilizaba para sus operaciones internacionales.
En ese momento, varias compañías de telecomunicaciones europeas se expandían hacia el mercado estadounidense de telefonía móvil, entonces relativamente inexplorado, aprovechando sus altas tasas de crecimiento y el prestigio asociado a una presencia internacional. Una década después, T-Mobile USA estaba perdiendo clientes y afectando las ganancias de su matriz, y Deutsche Telekom se vio obligada a reducir su presencia en Europa. Un intento de vender el negocio a AT&T fue bloqueado por los reguladores, y finalmente la compañía salió a bolsa mediante una fusión inversa con la firma estadounidense MetroPCS en 2013.
Hoy, T-Mobile se ha convertido en el segundo mayor operador móvil de Estados Unidos, tiene una valorización superior a la de Deutsche Telekom y genera la mayor parte de las utilidades del grupo alemán. Tras años de desinversiones, el CEO de Deutsche Telekom, Tim Hoettges, ha aprovechado oportunidades para aumentar la participación en el negocio estadounidense. Roger Entner, fundador de Recon Analytics, señaló que T-Mobile es la razón por la que Deutsche Telekom es la compañía de telecomunicaciones europea con mejor desempeño.
“Siempre quisieron gestionar esto internamente”, afirmó. Srini Gopalan, exejecutivo de Deutsche Telekom, asumió como CEO de T-Mobile en noviembre. Gopalan había sido CEO de Deutsche Telekom Alemania antes de incorporarse a T-Mobile como COO en marzo del año pasado.
Según las personas, la sociedad matriz de Deutsche Telekom y T-Mobile probablemente se constituiría en una jurisdicción europea fuera de Alemania. Las compañías han utilizado anteriormente una estructura similar para megatransacciones transcontinentales, como la fusión entre Praxair y Linde por unos US$ 35. 000 millones.
En ese caso, crearon una sociedad holding en Irlanda -considerada un punto intermedio neutral- que lanzó ofertas de adquisición separadas por ambas compañías. Posteriormente, el grupo combinado cotizó en la Bolsa de Nueva York y en la Bolsa de Fráncfort. Advertencia de Hoettges En un podcast de febrero, Hoettges advirtió que la regulación europea es un obstáculo importante para avanzar en la construcción de infraestructura digital en el continente.
Señaló que, si bien Deutsche Telekom se ha convertido en un gigante global, su valorización depende casi exclusivamente de su negocio en Estados Unidos, lo que refleja las dificultades del mercado europeo. La posible operación también se produce en un contexto de crecientes tensiones entre el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz, en temas que van desde aranceles hasta la alianza de la OTAN. La Unión Europea está trabajando en nuevas directrices sobre fusiones que podrían facilitar la creación de empresas europeas líderes capaces de competir con rivales de Estados Unidos y China.
Al mismo tiempo, muchas compañías europeas han estado evaluando adquisiciones en Estados Unidos para aprovechar el mayor crecimiento de ese mercado.